Holanda está para más, pero se conforma con poco y sufre sin necesidad. Esa fue la realidad de su victoria el lunes 2-1 sobre Eslovaquia para acceder a los cuartos de final de la Copa Mundial, una labrada con goles de Arjen Robben y Wesley Sneijder.

Los holandeses tal vez no están para revivir el juego de las rutilantes selecciones de los 70 y finales de los 80, pero la abundancia de individualidades a su disposición le permiten sacar adelante los partidos.

Creo que en todos los partidos que hemos disputado se ha visto que hemos dominado la posesión y no le damos espacios a nuestros rivales'', dijo el entrenador Van Marwijk a modo de defensa de sus tácticas. Lo que buscamos es ganar y me parece que no estamos haciendo un mal trabajo''.

En el pasado todo el mundo decía que Holanda jugaba lindo, pero que no ganaba nada. Eso es algo en lo hoy hemos mejorado'', añadió Robben. No fue el mejor partido, pero ya estamos en la siguiente ronda''.