El presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, en el Salón de Acuerdos de Palacio Nacional.

Durante más de una hora sólo se habló de beisbol, de los gustos del mandatario mexicano por este deporte, de sus colecciones y del reciente proyecto nacional estructurado en la Oficina de la Presidencia para la Promoción de Beisbol (Probeis), dirigida por Édgar González, un expelotero que pasó dos temporadas en las mayores.

A la reunión asistieron por parte de MLB el comisionado adjunto, Dan Halem; el director de comunicaciones, Patrick Courtney; el vicepresidente senior y consejero especial para Asuntos Internacionales, Jorge Pérez.

Probeis cuenta con un presupuesto que en el 2019 ascenderá al equivalente de 17.5 millones de dólares. El dinero se invertirá en la apertura de 10 academias de beisbol que serán operadas en el nivel federal y otra parte se empleará para apoyar tres academias privadas ya existentes.

“Recibí al comisionado de beisbol de las Grandes Ligas; hablamos de pelota durante más de una hora”, escribió López Obrador en su cuenta oficial de Twitter.

“Es un gran honor recibirlo por todo lo que hace para fomentar el beisbol en Estados Unidos, nosotros estamos impulsando todos los deportes y también al beisbol”, añadió López Obrador, quien mostró una colección personal de pelotas de beisbol firmadas por leyendas como Hank Aaron y Mickey Mantle, además de otras autografiadas por el mexicano Adrián González y un bate del pelotero local Iván Terrazas, capitán de los Diablos Rojos del México, el club de la capital.

El presidente puede haber encontrado un buen socio en Manfred, quien en el pasado ha dicho que México puede ser considerado como una opción para un equipo cuando se dé una expansión, pero ha advertido que una llave que detonaría el éxito de ese equipo es que haya más peloteros locales en el mejor beisbol del mundo.

“Es un honor que me pidieran venir a visitarlo, es inspirador para que usted comparta la pasión por el juego. Estamos ansiosos de trabajar con Édgar y con el gobierno de México en el proyecto que describió, encontrará que somos un buen socio para hacer crecer y desarrollar el beisbol en México. Gracias de nuevo por la hospitalidad”, dijo Manfred.

La reunión ocurrió un día después del último juego de la serie de temporada regular entre los Astros de Houston y los Angelinos de Los Ángeles en Monterrey.

México fue sede de dos series de campaña regular y una más de pretemporada.