Ha pasado un año desde la última ocasión que Giovani Dos Santos estuvo en el foco mediático de marcas, patrocinadores y aficionados. Fue previo al Mundial de Rusia 2018, cuando su asistencia pendía de un hilo, pero en la pantalla la imagen del delantero aparecía en un comercial de bebidas, anunciando una película junto a su hermano y una estrella de cine, pero también integraba el grupo de seleccionados nacionales que fungían como voceros de los socios comerciales de la Selección Mexicana.

“Por la contratación per se, claro que será un impacto mediático y comercial para América, pero hay que verlo sobre la cancha, si es el salvador del equipo y logra conectar con la tribuna”, indica Francisco San José, catedrático de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.

El poder comercial de Giovani dos Santos se mantiene como uno de sus principales activos, incluso con una pausa de más de seis meses sin jugar, desde que Galaxy de Los Ángeles le dijo que no entraba en planes y ningún otro equipo de la MLS absorbió su salario, de unos 6.5 millones de dólares, por lo que su único destino era jugar en otra Liga.

El delantero recibía 23% de sus ingresos del torneo estadounidense, ya que tenía el estatus de jugador franquicia o designado, por concepto de derechos de imagen. El rubro pertenece a la remuneración que la MLS y Los Ángeles Galaxy otorgaban al jugador por usar su imagen y nombre para campañas comerciales, anuncios con patrocinadores oficiales del equipo y Liga.

A nivel individual, Giovani tiene contratos de patrocinio con Nike, Suerox y la promoción de la película Skyscraper, éstas durante el último año.

“Considerando que el ícono comercial de América se fue (Oribe Peralta) no hay una figura descollante en la parte publicitaria de la que el club pudiera sacar provecho. Oribe era el jugador más visible y mediático, los extranjeros que hay son grandes jugadores, pero tampoco hay alguno que sea muy reconocido a nivel mediático”, señala Francisco San José, sobre la misión de Giovani para asumir la posición de figura comercial y mediática del equipo.

Al menos en los primeros días como jugador de América, el club ya dejó pasar oportunidades de negocio. Para el especialista en mercadotecnia deportiva, ningún club de la Liga MX sabe aprovechar el impacto inicial de los fichajes, no ponen a la venta las playeras con el número y nombre de los refuerzos y no tienen medición sobre cuántos abonos o boletos aporta la nueva incorporación.

“Los derechos de imagen son la compensación de lo que no le pueden pagar en líquido, en efectivo, y desde el punto de vista del jugador puede ser bueno, pero si los clubes mexicanos no son capaces de sacar provecho de la venta de camisetas, que es lo más elemental, no se preocuparán por buscar a marcas que —a partir de la imagen de un jugador, cuyo rendimiento será una incógnita— se quieran aventar a ser la imagen publicitaria”, señala el especialista.

El éxito comercial de Giovani en América dependerá del éxito deportivo del futbolista en la cancha. Gio ya decidió apostar y reducir sus ingresos, cifras extraoficiales revelan que en América tendrá ingresos por 3 millones de dólares, aunque se desconocen los términos de los derechos de imagen.

Sin embargo, especialistas en el tema indican que los contratos de los futbolistas ya integran el concepto de derechos de imagen en los ingresos que otorga el club al jugador, sólo para utilizar la imagen del mismo asociado a la marca o eventos del equipo. El futbolista también tendrá derecho a comercializar su imagen de manera particular, con patrocinios o campañas.

“En la medida que la parte futbolística empiece a fluir y conectar con la afición, América podrá sacarle más provecho desde el punto de vista comercial; de lo contrario, con el paso del tiempo, si no hay resultados, los aficionados se desencantan y puede ser un tema contraproducente para el club”, indicó Francisco San José.