El futbolista mexicano desconoce que puede tener un contrato laboral desde un partido hasta por tiempo indefinido; que tiene derecho a obtener hasta 50% de la prima de transferencia hacia su nuevo equipo y que las sanciones económicas por cualquier causa o concepto están prohibidas por la ley. La falta de información y asesoramiento alejan al jugador de disfrutar sus derechos y asumir las obligaciones que estipula la Ley ?Federal del Trabajo en México.

Culturalmente le hace falta al futbolista estar más cercano de las leyes, ser menos conformista y acercarse más a sus derechos y obligaciones , aseguró a El Economista ?Ricardo de Buen Rodríguez, abogado en Derecho Laboral y Derecho Deportivo Internacional.

El también miembro del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por su sigla en inglés) explicó que el principal obstáculo para que los futbolistas gocen de sus plenos derechos laborales tiene que ver con una falta de asesoramiento legal y por el mismo protagonismo de los jugadores de no sentirse trabajadores más que cuando les conviene y son violados sus derechos , agregó el experto en materia deportiva legal.

De Buen es codirector del libro ?El contrato de trabajo del futbolista profesional en Iberoamérica, que compila un panorama de las legislaciones deportivas en 13 países latinoamericanos, además de España y Portugal.

El experto explica que fue hasta los años 70 cuando los países latinoamericanos comenzaron a promulgar leyes especiales para los deportistas profesionales; para entonces, el futbol comenzaba a convertirse en industria y generar grandes ganancias.

En México, la Ley Federal del Trabajo incluyó el apartado Trabajos Especiales , donde se encuentra la regulación de contratación de los deportistas profesionales en 1970 y no ha sufrido reforma alguna desde entonces. No es que esté mala, se puede utilizar, pero primero hay que hacerle caso , acotó De Buen Rodríguez.

CONTRATOS BASADOS EN CONFIANZA E INTERMEDIARIOS

La opacidad contractual de los equipos mexicanos y el nulo interés de los jugadores por conocer las condiciones en las que laboran sostienen las relaciones laborales en el futbol mexicano; además sigue siendo la confianza en los representantes o agentes de futbolistas el motivo para que los futbolistas deleguen a intermediarios su poder de negociar con el club.

Leonin Pineda, portero de Veracruz, consultado por este diario dijo: Nunca he leído el contrato en los clubes en los que he jugado, todo se basa en la confianza y la gestión que realiza, a mi nombre, el representante .

El portero que ha sido jugador de América, La Piedad, Tijuana y ahora Veracruz, mencionó que siempre sabe la duración de sus contratos pero nunca ha recurrido a la opinión de un abogado para que le explique los términos legales de su acuerdo.

Ricardo de Buen reflexiona que fue el crecimiento del negocio del futbol mexicano, así como el conocimiento de las estructuras deportivas de otras naciones, como parte de la globalización, lo que hizo que los equipos del balompié nacional tomaran con mayor seriedad los contratos con los futbolistas.

Al respecto, Juan José Frangie, ex directivo de Chivas, comentó a esta publicación: Antes muchos contratos eran hasta de palabra; eso ya cambió, ahora se trata de poner las reglas claras . Explicó que durante su estancia en Chivas la mayoría de las negociaciones se hacían directamente con el jugador; no así en Estudiantes Tecos, donde los representantes eran los encargados de negociar los acuerdos. Los jugadores nunca estuvieron asesorados por abogados , añadió.

De Buen, árbitro de controversias en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, afirmó que la ley permite mantener la confidencialidad de los contratos con los futbolistas; no obstante, afecta que los jugadores no sepan lo que están ganando y que están firmando , dijo.

LOS PENDIENTES: CONSOLIDAR INSTITUCIONES Y CUMPLIR LA LEY

Otro factor que arguye con las mejoras laborales de los futbolistas tiene que ver con los órganos de apelación. La Comisión del Jugador es una rama de la Federación Mexicana de Futbol: Somos los únicos en el mundo. No es que dicte resoluciones malas, pero por definición debe ser un ente independiente para que no sea juez y parte , comenta Ricardo de Buen.

Además, sigue habiendo desconocimiento sobre los derechos laborales de los jugadores; por ejemplo, el artículo 107 de la Ley Federal del Trabajo, en su apartado de Normas protectoras y privilegios del salario , prohíbe la imposición de multas; sin embargo, Juan José Frangie explica que antes de cada torneo, además del contrato laboral, se le entrega el reglamento interno del equipo donde, entre otras sanciones, una expulsión puede costarle al futbolista entre 60,000 y 70,000 pesos .