Johannesburgo. Argentina y Alemania representan uno de los opuestos con mayor tradición en el mundo. Al igual que lo es Estados Unidos y Cuba, Palestina o Israel, Federer vs Nadal o Alonso vs Hamilton. Una rivalidad que ha pasado cualquier generación y ahora se disputa un boleto a las semifinales del Mundial.

Pero ahora son más diferentes que nunca. En el tema del negocio, Argentina ha permitido el rescate financiero del gobierno al adquirir los derechos de televisión de la Liga por 150 millones de dólares al año; mientras la Bundesliga se maneja como una empresa privada que mueve cada año 2,030 millones de euros.

Dos finales en Copas del Mundo, 1986 y 1990, dieron forma a una batalla que hoy tendrán Lionel Messi y Mesut Özil como sus máximos protagonistas. Un triunfo fue para los sudamericanos y otro para los europeos.

En business, la Bundesliga es el torneo continental de Europa que más ha crecido en los últimos años. En el último reporte financiero del torneo consultado por El Economista, es la Liga con mejor promedio de espectadores en el mundo, con 42,115, superando por 6,500 fans a Inglaterra y hasta por 13,500 a España.

Von Michael Ashelm, analista de futbol del diario Franfurter Allgemeine, hizo un mapa mental respecto de lo que es el torneo teutón: Hace tiempo los equipos grandes comprendieron que sin los pequeños no se podía crecer y por eso impulsan el desarrollo de los que menos recursos tienen y al final todos salen ganando, eso tiene como resultado que haya más de 90% de los estadios vendidos .

El informe del futbol alemán detalla que de 1990 a la fecha el negocio ha crecido 132% y que invierte en salarios hasta 820 millones de euros.

La Federación Alemana también se ha visto favorecida por el esquema de negocio. En entrevista vía correo electrónico asegura: El alto nivel del torneo local se refleja en la Selección, traemos mejores jugadores extranjeros, hay más exigencia y todos ganamos .

En Argentina, el futbol para la gente

En Argentina, las buenas noticias son que tienen a su generación de delanteros más poderosos (con valor de 218 millones de euros) y con calidad, pero además son una nación que exporta al mundo 1,769 futbolistas al año según datos obtenidos de la agencia de marketing deportivo Euroamericas, de los cuales 84.1% van a Europa.

Óscar Ruggeri aseguró en charla con este periódico que el balompié en su país, es tan importante como comer o vestir, quizás para algunas personas más y para muchas familias es una forma de vida, por eso es necesario siempre darlo todo en la cancha como seleccionado .

Pero el golpe más fuerte lo dio el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, quien decidió adquirir los derechos de TV y hacer de su transmisión un bien público. La Asociación Argentina de Futbol rompió su contrato que tenía hasta el 2014 con Televisión Satelital Codificada, de ganar 62 millones de dólares al año pasó a obtener 150 millones. Años antes con Carlos Menem en la presidencia, decretó por ley que todos los partidos de la Albiceleste debían ir por televisión abierta.

Así, con dos concepciones de futbol que son atractivas para los aficionados en el mundo, los 90 minutos que vivirán Argentina y Alemania definirán su rumbo en Sudáfrica y quizás sirva para validar un proceso que tienen cuatro años de vigencia. Se juegan el pase a semifinales.

Un Clásico de los Mundiales

Argentina-Alemania, duelo en los cuartos del Mundial de Futbol de Sudáfrica 2010, es un gran clásico de la competición, en particular por haber protagonizado dos finales consecutivas (1986 y 1990), pero sin una rivalidad deportiva o geopolítica feroz.

Argentina sólo le ganó una vez en un Mundial, en la final de México-1986, en la que Diego Maradona le dio el pase del gol de la victoria a Jorge Burruchaga (83).

La Mannschaft tomó revancha de la derrota en México en la Copa del Mundo de Italia-1990 (1-0), con un dudoso penal convertido en la final de Roma por Andreas Brehme, quien recientemente reconoció que no hubo falta.