Fue más fácil para Estados Unidos convertirse en una potencia mundial después de que la Unión Soviética (URSS) se desintegró. El impacto que tuvo el hecho no sólo fue a nivel social, pues la desaparición de aquella nación significó prácticamente la erradicación también del socialismo, sino que también tuvo un impacto a nivel económico, pues impulsó fuertemente al capitalismo.

El dominio estadounidense no sólo se limitó a los ámbitos sociales, políticos y económicos, sino también permeó hasta lo deportivo, en donde EU estableció una supremacía que difícilmente hubiera mantenido de seguir unidos los países que integraban la URSS.

El equipo unificado en Barcelona 1992, el punto de partida

Desde su primera participación en Helsinki en 1952, la entonces Unión Soviética comenzó a dar muestra de su protagonismo en el medallero, al ubicarse segundo en la lista, detrás de Estados Unidos, sitio que también ocupó en las justas de Tokio 1964 y México 1968.

Mientras que se coronaron campeones en las ediciones de Melbourne 1956, Roma 1960, Múnich 1972, Montreal 1976, Moscú 1980 y Seúl 1988.

Pero en 1991, la historia de la URSS daría un vuelco al sufrir la independencia de países como Azerbaiyán, Lituania, Georgia y Moldavia. Debido a esto, su participación en Barcelona 1992 fue a través del llamado Equipo Unificado que se impuso en el medallero sobre Estados Unidos. Sería entonces la última vez que se vería el dominio de aquella región en las competencias olímpicas.

UNA HISTORIA DIFERENTE, SI LA URSS HUBIERA SEGUIDO EXISTIENDO

De seguir existiendo la URSS, la competencia entre estadounidenses y rusos seguiría vigente. Así, en Atlanta 1996, la URSS hubiera ocupado el segundo puesto y la diferencia con Estados Unidos, campeón en aquellos juegos, se habría reducido a cuatro oros.

El contraste hubiera sido mayor en Sydney 2000, en donde los países que conformaban la URSS hubieran obtenido 49 oros, 48 platas y 67 bronces, con lo que le habrían quitado el reinado a la delegación estadounidense que obtuvio 36 oros, 24 platas y 31 bronces.

Caso similar al de Atenas 2004, en donde una imaginaria URSS se habría colgado 43 oros, 45 platas y 83 bronces, con lo que habría saltado dos posicion desbancando a Estados Unidos del primer puesto y relegando a China al tercer escalafón.

En Beijing 2008, con los 43 oros, 45 platas y 83 bronces que hubiese la Unión Soviética, se habría afianzado en el segundo puesto, sólo detrás de los chinos, y dejando en el tercer lugar a EU.

YUGOSLAVIA Y CHECOSLOVAQUIA, OTRA HISTORIA

Casos como en de la URSS son los de Yugoslavia y Checoslovaquia, la primera extinta en 1991 y la segunda desintegrada en 1993.

De existir Yugoslavia, su historia en JO sería ésta: lugar 42 en Barcelona 1992, puesto 41 en Atlanta 1996, escalón 26 en Sydney, sitio 40 en Atenas 2004 y 37 en Beijing 2008.

Mientras Checoslovaquia habría logrado el lugar 14 en Atlanta 1996, sitio 22 en Atenas 2004 y escalón 13 en Beijing 2008.

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