Lectura 3:00 min
El deporte se compromete con el medio ambiente
Por ejemplo el COI desarrolló un código del proveedor, que establece expectativas claras sobre la responsabilidad social y ambiental. Los nuevos proveedores estarán sujetos a ese código, mientras que los ya existentes deberán firmar las declaraciones formales para que se cumplan.
La industria deportiva busca caminar hacia la sustentabilidad. Apenas en diciembre pasado al menos 17 organizaciones deportivas —entre las que destacan el Comité Olímpico Internacional y la FIFA— se sumaron al programa Acción Mundial para el Clima de la COP24, un compromiso para alinearse al Acuerdo de París, que tiene como objetivo la neutralidad climática en el año 2050.
Los acuerdos que se desarrollarán en el sector del deporte para cuidar el medio ambiente alientan a las organizaciones deportivas a “ir más allá de las prácticas ambientales ad hoc” para integrar la acción climática y la sostenibilidad en todas sus operaciones, desde eventos y adquisiciones hasta infraestructura y comunicaciones.
La clave, establece el documento firmado, “es reducir el impacto global sobre el clima. Y las organizaciones deportivas que se comprometen con el marco deberán medir, evitar, reducir, compensar e informar”.
El sitio Sports Sustainability Journal realizó un análisis del acuerdo y concluye que en la medida que se cumplan cinco principios “el deporte se convertirá en un motor de cambio de la industria y ayudará en mucho a mejorar los índices de clima, además de contribuir a la conciencia de los aficionados”.
Se espera que los principios del acuerdo puedan promoverse gracias al impacto potencial del deporte en el comportamiento de los aficionados. Será interesante ver cómo las organizaciones involucradas utilizan sus canales, atletas y asociaciones para transmitir el mensaje del COP24 (el nombre informal de la 24ª Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) .
El análisis de este sitio web, especializado en temas de sustentabilidad, detalla que una de las partes fundamentales será que los organismos deportivos también puedan involucrar a sus cadenas de suministros para que el impacto sea mayor.
“El abastecimiento, la mercadería y los servicios públicos son tres áreas clave que los clubes deportivos profesionales pueden considerar un terreno fértil para presionar a los proveedores para que desarrollen productos y servicios sostenibles y bajos en carbono. Las federaciones internacionales, la FIFA y el Comité Olímpico Internacional (COI) tienen la ventaja de estar asociados a eventos deportivos de alto perfil como un medio para incentivar a los proveedores a encontrar soluciones” detalla el análisis.
Por ejemplo el COI desarrolló un código del proveedor, que establece expectativas claras sobre la responsabilidad social y ambiental. Los nuevos proveedores estarán sujetos a ese código, mientras que los ya existentes deberán firmar las declaraciones formales para que se cumplan.
Según Sonya Bhonsle, jefa de la cadena de suministro en CDP (empresa que evalúa las credenciales de sostenibilidad de 7,000 organizaciones al año), el deporte empezó a tomar cartas en el asunto, uno de esos caminos es la ciencia y la tecnología para lograrlo:
“En el deporte tienes a la empresa Asics, que se ha comprometido a reducir las emisiones en 33% para el 2030, mientras que Nike y Puma buscan establecer objetivos basados en la ciencia, aunque ambos tienen que verificarlos. Así que se tiene un pequeño grupo de líderes empujando hacia adelante”.
Además de la FIFA y el COI, en el acuerdo firmado a finales del año pasado hay organizaciones de surf, rugby, futbol americano, hockey y tenis.
