Mucho se recuerda cuando para entrar a las novilladas en la plaza México había que hacer uso del derecho de apartado, y es que la rivalidad dentro del ruedo y las ganas de sobresalir eran la constante de una generación de toreros a la que perteneció Federico Pizarro, quien este domingo dice adiós a la profesión tras 25 años de alternativa en un cartel en el que compartirá créditos con Fermín Rivera y Gerardo Adame para lidiar ejemplares de la legendaria ganadería de San Mateo.

Aún está presente en la mente de los aficionados aquella tarde en que conquistó el estoque de plata y salía en hombros del coso Monumental junto a Mario del Olmo mientras seguidores de uno y otro se enfrascaban en toda clase golpes e insultos por asegurar que su torero había estado mejor.

En noviembre de 1993 tomó la alternativa en Juriquilla de manos de José Mari Manzanares en presencia de Jorge Gutiérrez con el toro Cazador de Fernando de la Mora y un año después la confirmó en la Plaza México con mismo padrino e igual testigo y con el toro Azulejo de Javier Garfias.

Una de las tardes más significativas en la vida taurina de Federico fue la del 26 de marzo de 1995, fecha en la que cortó las orejas y rabo del toro Consentido de Xajay y de ahí vinieron una serie de tardes hasta acumular más de 600 festejos en su andar por los ruedos.

En cuanto al diestro potosino Fermín Rivera, quien no tuvo una buena actuación en el serial anterior toda vez que se le fue un toro vivo, viene por la tarde de su reivindicación ya que es un torero todo pundonor y entrega.

Para ello Rivera ha estado metido de lleno en el campo bravo mexicano, las ganaderías de Monte Caldera y La Antigua son parte de las labores de tienta que está realizando el sobrino del recordado Curro Rivera, quien dijo sentir una fuerte responsabilidad pues su futuro taurino inmediato dependerá en mucho de su actuación.

En cuanto al hidrocálido Gerardo Adame, quien se dijo “contento, nervioso y agradecido con Dios por permitirme estar en el cartel y hacer lo que más me gusta qué es torear”, comentó.

Adame hizo énfasis en lo histórico que representa torear una de las ganaderías base del campo bravo mexicano, la importancia de un triunfo en la plaza México de la que dijo: “es la que da y quita, mi año está enfocado en hacer lo mejor que se pueda pues de eso depende en mucho mi futuro como torero”, aseguró.

Gerardo lamentó no tener mucho campo, cerrará su preparación en Montecristo y en Torreón de Cañas e invitó a los aficionados a que vallan a verlos pues aseguró que verían una gran tarde de toros.