Después de tres años de ausencia El Águila de Veracruz regresará a la Liga Mexicana de Beisbol. El objetivo de la franquicia en su primera temporada será consolidar un proyecto serio en el Estado, además tener un plantel competitivo y atraer a nuevos aficionados al beisbol teniendo como estrategia principal la remodelación del estadio Beto Ávila.

“A la ciudad le hace falta un espectáculo deportivo de entretenimiento de calidad y es en lo que nos vamos a enfocar. Mentiría si dijera que buscaremos el campeonato en la primera temporada. Apostamos por un proyecto a mediano plazo, en consolidar las estructuras, hacer un proyecto serio y comprometido con la sociedad de Veracruz teniendo un impacto importante en la generación de empleos para veracruzanos y de responsabilidad social con la comunidad”, mencionó a El Economista Fernando Magro, gerente general del equipo.

El directivo mencionó que la plantilla estará equilibrada por jugadores de experiencia y jóvenes a quienes les darán oportunidad y la nómina se encontrará por arriba de la media entre los equipos que conforman la liga. Al momento existen cerca de 10 patrocinadores interesados en el proyecto, aunque las firmas llegarán una vez finalizados los trámites de la nueva empresa con la Secretaría de Hacienda.

Cambios en la temporada 2021

El 20 de mayo es el banderazo inaugural de la temporada 2021 de la LMB, acortada a 594 juegos divididos en 33 partidos de local y 33 de visitante para cada equipo. La fase regular se jugará a rol corrido (sin vueltas) y concluirá el 5 de agosto. El juego de estrellas a disputarse en Monclova quedó descartado. Otra novedad será la incorporación de El Águila de Veracruz a la Zona Sur y Mariachis de Guadalajara a la Zona Norte para un total de 18 equipos.

En playoffs serán seis los equipos clasificados por cada zona, por lo que habrá cuatro rondas de postemporada: Primer Playoff, Series de Zona, Series de Campeonato y la Serie del Rey. Cada serie se jugará a ganar 4 de 7 juegos.

La temporada 2020 se canceló debido al análisis de la capacidad operativa de los equipos sin la asistencia del público. En 2021 uno de los requisitos para participar fue poder operar aún sin la presencia de fans, aunque los equipos esperan que las autoridades permitan un porcentaje de aforo posteriormente.

Sin embargo, Magro proyecta que las ganancias de la franquicia comenzarán a generarse entre el tercer y quinto año de operación, en parte por el pronóstico de que los aforos se mantendrán reducidos durante la temporada 2021 debido a la contingencia sanitaria.

“Definitivamente no tenemos proyectado recibir ganancias en los primeros dos años del proyecto, esperando que en el 2022 ya sean 50 partidos en vez de 33, que ya podamos tener ese 100% de aforo, que el proyecto esté más consolidado, que tengamos unas bases más fuertes. Considero que podemos empezar a hablar de ganancias hasta el tercer año, y para eso tenemos que tener una muy buena administración, gestión deportiva y no excedernos en gastos”.

Una marca y estadio renovados

Aunque entre las estrategias de comunicación del club está el apelar a la nostalgia por la antigüedad de la institución, otro de los objetivos de la franquicia es atraer a nuevos fanáticos, para lo cual se desarrollaron estudios de mercado y cuentan con una importante estrategia de comunicación y mercadotecnia.

En esta tarea, también se apoyarán de las adecuaciones que se están realizando en el estadio y que incluirán diferentes zonas que van desde una ludoteca para los más jóvenes y zonas VIP con asadores para los más grandes. Magro describió la remodelación del recinto como un proyecto ambicioso, el cual se está financiando con apoyo del gobierno del estado.

“Prácticamente va a ser un estadio nuevo, quedan los cimientos pero vamos a cambiar el terreno de juego, vamos a mejorar las gradas y el perímetro alrededor del Beto Ávila. Vamos a tener una cantidad importante de concesiones de comida y bebida para todos los gustos. Se aumenta un poquito el aforo, pero no tanto, queremos un estadio más cómodo, seguro, incluyente; queremos invitar a toda la comunidad femenina, que no sólo sea para hombres o para conocedores de beisbol”.

La obra tiene que entregarse a mediados de abril, con tiempo para comprobar su correcto funcionamiento antes de la inauguración del certamen.

“Una de las cláusulas para entrar a participar en la LMB, es aceptar estas condiciones. Se llegó a la determinación de que van a ser 66 partidos este año y que se va a reanudar el beisbol sí o sí, ya sea a puerta cerrada o con algún porcentaje de aforo. Por eso, parte de nuestros compromisos como nueva franquicia del beisbol mexicano es asegurar que la operatividad de nuestros partidos sea sin aficionados o con el 100% del aforo”, señaló Fernando Magro.

—¿Cómo defines la marca del equipo en esta reaparición?

“Atrevida. Sabemos que el nuevo logo es un poco moderno para el equipo de tanta historia que tenemos, pero hemos intentado comunicar que estamos negociando los derechos del logo antiguo, no es solo un capricho de nosotros de tener un nuevo logo, sino que es un tema legal. Vamos a pelear mucho por tenerlos de regreso, pero es atrevido, el nuevo concepto del estadio es atrevido, innovador, al igual que este nuevo logo y marca que vamos a intentar mezclar con la vieja”.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx