El defensa moderno ya no tiene la única tarea de despejar balones lo más lejos posible. Para competir en el futbol actual, tiene que ser altamente técnico y táctico: saber tocar en corto, jugar con su portero, salir con cabeza levantada y poseer liderazgo.

Ante las nuevas necesidades de los directores técnicos, ya no es suficiente que sean altos y fuertes, sino que cumplan otros requisitos tácticos o incluso manejen ambos perfiles. Ese tipo de necesidades hace que los defensas sean cada vez más cotizados en el futbol mundial.

“Si nos vamos a las bases actuales, no ves a un (Franco) Baresi o un (Paolo) Maldini, ahora los defensas tienen que jugar bien al toque en cortito, salir con cabeza levantada, jugar bien con el portero, rara vez encuentras a alguien como Rafa Márquez, que saltaba líneas, ahora el futbolista debe tener otro gen, ahí rompemos estos paradigmas que terminan resultando en un alto precio”, explica a El Economista, Rob García, agente FIFA con experiencia en scouteo para el Ajax y el Manchester City.

Esa lógica se refleja en el historial de fichajes: en los últimos cinco años, se han dado los 10 traspasos más caros de defensas en la historia del futbol mundial y tres de ellos con manejo de perfil zurdo, en un rango de entre 55 y 87 millones de euros, de acuerdo con cifras del sitio especializado Transfermarkt.

El primer defensa en superar los 40 millones por un traspaso fue el inglés Rio Ferdinand, cuando fue vendido del Leeds United al Manchester United en 2002 por 46 millones, aunque sus principales atributos eran la rudeza y la fuerza, no el control de balón.

Esa cifra se mantuvo como la más alta hasta más de 10 años después, cuando el Chelsea le pagó 49.5 millones al PSG en 2014 por el central brasileño David Luiz, también caracterizado por su fortaleza física. Desde entonces, los traspasos de 50 millones de euros en adelante se han hecho más frecuentes.

“A partir de Frank Rijkaard (director técnico del Barcelona), de 2006 para adelante, cuando empieza el futbol total, es cuando empiezan a evolucionar los centrales. Antes el central tomaba la pelota en donde estuviera y tenía que despejar hacia las bandas y evitar el tiro de esquina; ahora ya no necesitan ese ADN, sino salir jugando con pases cortos”, detalla el agente.

En 2019 se dio la explosión de precios de defensas con tres fichajes de 80 millones en adelante, algo inédito para esta posición tomando en cuenta que entre los 14 traspasos más caros de la historia solo se encuentran medios ofensivos, extremos y delanteros (el más alto es Neymar, del Barca al PSG por 222 millones).

Harry Maguire (87 millones), Matthijs De Ligt (85.5) y Lucas Hernández (80) llegaron al Manchester United, Juventus y Bayern Múnich, respectivamente, en dicho año. Con un par de temporadas en esos equipos, su rendimiento ha sido criticado por no cumplir con las expectativas: Maguire fue exhibido en las semifinales de la Europa League 2019-20 ante el Sevilla y Hernández no se ha apropiado de la titularidad en Alemania.

Dentro del Top 10 de defensas más caros de la historia, solo Virgil Van Djik, que ocupa la posición tres con un traspaso de 84.7 millones de euros del Southampton al Liverpool (en 2017) se ha consolidado en su nuevo club al grado de quedarse a siete puntos de ganar un Balón de Oro en 2019, cuando su equipo fue campeón de la Champions League.

El neerlandés recibió 679 votos a favor por 686 del delantero argentino Lionel Messi, siendo el más cercano en ganar el premio al mejor jugador del mundo después de Fabio Cannavaro, el único defensa que ha ganado este reconocimiento en 2006 (tras ganar la Copa del Mundo con Italia).

“Es un error comprar a un defensa en más de 100 MDE, pero la tendencia marca que en un punto se va a romper. No veo en la actualidad a algún central que valga eso. La fórmula es sencilla: volver a lo básico y no gastar tanto en una posición que puedes llegar a formar como equipo”, destaca García, argumentando que si los precios han aumentado tanto es por la globalización del mercado y por encontrar a un defensa que cumpla ciertos requisitos.

Una cualidad muy cotizada es la de ser un defensa central zurdo. Debido a la escasez, los precios aumentan, como el caso de los franceses Aymeric Laporte, Clément Lenglet y Samuel Umtiti; el primero fue comprado en 65 millones de euros por el Manchester City en 2017 y solo ha jugado el 40% de los minutos de la temporada actual.

Lenglet y Umtiti fueron adquiridos por el Barcelona en 36 y 25 millones de euros, respectivamente, y su rendimiento ha sido criticado por no dar solidez defensiva al club culé como en tiempos de Puyol, Mascherano o Márquez. Lenglet fue la pareja de Piqué en la goleada de 8-2 sufrida ante el Bayern en 2020.

Los defensas laterales también han inflado sus precios gracias a la globalización actual y a sus cualidades específicas en el ramo físico-técnico. El inglés Trent Alexander-Arnold, del Liverpool, es el séptimo jugador más valioso del mundo en la actualidad cotizado en 100 millones de euros. Tiene 22 años, es seleccionado inglés y portada del videojuego FIFA 21 y llegó a alcanzar los 110 millones en 2019, cuando fue campeón de Champions League.

El segundo defensa más caro del mundo en la actualidad también es un lateral: Alphonso Davies, canterano del Vancouver Whitecaps de la MLS, tasado en 75 millones a sus 20 años. Es zurdo y puede jugar como mediocampista y extremo, además de que ya ganó una Champions con el Bayern Múnich, lo que eleva su costo en sincronía con su edad.

De acuerdo con Transfermarkt, entre los 50 futbolistas más caros de la actualidad solo hay nueve defensas y, de ellos, tres de los primeros cinco son laterales (dos son zurdos).

fredi.figueroa@eleconomista.mx