La Copa MX es un torneo de contrastes para los 27 equipos participantes. A veces, el sorteo permite a una plaza de Liga de Ascenso recibir a América, Chivas, Cruz Azul o Pumas, con lo que aseguran la mejor asistencia al estadio en todo el año, ingresos que triplican la normalidad en la categoría y la justificación para seguir participando en el torneo de Copa.

Sin embargo, si eso no ocurre, los equipos hacen viajes de hasta ocho horas, reciben críticas de la afición y las gradas de sus estadios lucen vacías y pasa que, entre elementos de seguridad y operativos, superan en número a los aficionados para ver un partido en martes o miércoles, a las 9 de la noche.

“Son muy malas las entradas de 2,000 personas, te cuesta operar la logística, cumplir el compromiso”, indica Álvaro Navarro, vicepresidente deportivo de FC Juárez, uno de los tres equipos que peores asistencias tuvo durante la Copa MX del Clausura 2018.

En el partido ante Lobos BUAP en el estadio Benito Juárez asistieron 2,409 personas, un índice menor que la peor asistencia que en sus partidos de Liga de Ascenso que llegó a 3,804 personas.

No obstante, la Copa MX también le dio a FC Juárez su mayor derrama económica del semestre, cuando en el partido ante Pumas asistieron 8,101 personas, con ingresos en taquilla de más de 3.1 millones de pesos.

“Hemos tenido gran influencia en Copa, porque hemos podido recibir a clubes importantes como Pumas, Chivas, la gente responde según el nivel de los clubes”, añade Álvaro Navarro.

Para la Copa MX del Apertura 2018, FC Juárez tendrá las visitas de Toluca y Tijuana.

FC Juárez, Venados de Mérida y Lobos BUAP son los equipos que registraron las peores entradas en partidos de la Copa MX durante el último año. Con el cambio en el formato, ahora con tres equipos por grupo, no todos los equipos que pertenecen a la Liga de Ascenso recibirán la visita de equipos de Primera División, cuando en el anterior formato eran dos equipos de la Liga MX los que visitaban las plazas de ascenso.

El partido entre Lobos BUAP ante Juárez FC registró la peor entrada de la temporada anterior, con 1,257 espectadores, que a un precio promedio de 180 pesos, la derrama económica en taquilla apenas llega a 226,000 pesos, por debajo de los 250,000 pesos que asciende el costo de operación de un estadio.

“El costo de organización de un partido puede alcanzar hasta 400,000 pesos. Para tener un punto de equilibrio necesitamos entradas por arriba de 8,000 o 9,000 personas”, indica el vicepresidente deportivo de FC Juárez.

Una Copa con pocos estímulos

Atlante no vio los beneficios de las visitas de Tijuana y Puebla en su última participación en la Copa MX. Los Potros fueron el equipo que menos asistencia registró de la temporada 2016-2017 en la Copa, con un promedio de asistencia de 1,425 personas para sus partidos de local.

“Los partidos de Copa representaban hasta 50% menos asistencia que en el partido de Liga de Ascenso, aunque dependía mucho de contra quién jugarás, si era América, Chivas, Cruz Azul, el estadio se llenaba, pero si era un partido normal, o contra un equipo de ascenso, la asistencia era baja, por los horarios y los días que se jugaban, que es entre semana y muy noche”, recuerda Eduardo Braun, presidente de Atlante hasta el 2017.

La federación exige el mismo número de elementos de seguridad, policía federal, servicios médicos como si fuera un partido de Liga, pero sin los ingresos de la categoría de esos juegos. El costo de abrir el estadio Andrés Quintana Roo alcanza hasta 250,000 pesos, y los clubes que participan en la Copa sólo tienen el rubro de taquilla y esquilmos como los únicos rubros que generan ingresos a los equipos.

Los derechos de transmisión los vende la Liga MX y el patrocinio de Corona MX sirven para los premios económicos del torneo que se reparten a partir de los octavos de final, aunque no cubren el costo de operación de un partido de la Copa.