Aunque China no participó en el Mundial de Futbol de Sudáfrica, ha ganado ya una competencia paralela: la fabricación de balones para ese deporte.

China es el primer productor de pelotas de futbol en el mundo y fue quien fabricó los balones Jabulani utilizados en la Copa del Mundo.

La fábrica de los Jabulani está localizada en el Parque Industrial de Jiujiang, en el condado Xingzi, provincia de Jiangxi, y pertenece al más grande fabricante de balones deportivos del mundo, la Corporación Sigerui de Taiwán.

En el mercado mexicano, China se ubica como el principal proveedor externo de balones de futbol. De enero a marzo del 2010 por las aduanas de México se internaron 1 millón 626,000 balones y pelotas, de los cuales 58.9% provino de la nación oriental.

Los otros proveedores fueron Pakistán, Vietnam, Tailandia, Malasia e India, los cuales deben pagar, al igual que China, un arancel de 15% del valor de la importación de la mercancía.

En el primer trimestre del año, las importaciones de balones y pelotas procedentes de China sumaron más de 7 millones de dólares, mientras que las de Pakistán y Vietnam superaron, cada uno, los 1.7 millones.

Cada vez más hemos sentido una mayor competencia de las importaciones , dijo Guillermo Rodríguez, agente de ventas de Jr. Balls, empresa mexicana que posee una capacidad de producción de 30,000 balones al mes.

Para diferenciarse de China y de los otros competidores asiáticos, la compañía mexicana utiliza cubiertas de vinil más resistentes frente a la calidad promedio de las importaciones, los cose a mano e imprime en ellos publicidad para empresas como Samsung, Coca-Cola y propaganda para partidos políticos.

Rodríguez expuso que aun cuando Jr. Balls produce balones, también los importa de países como China y Paquistán para comercializarlos en el mercado mexicano.

Quizá el éxito de la venta de este producto responde a que el futbol es considerado el deporte más popular en el orbe.

Los balones han evolucionado desde el modelo argentino que se usó en el Mundial de 1930, fabricado con cuero y una vejiga en su interior, hasta el Jabulani, hecho con una capa de supercarbonato que ha sido hasta hoy, víctima de muchas críticas.