El veterano Yahel Castillo y el joven Juan Manuel Celaya esperan a la orilla de la fosa de clavados del Centro Acuático de Tokio el resultado de su último tiro con rostro de incertidumbre; desde fuera, los expertos no vieron con los mejores ojos su último salto en el trampolín de tres metros sincronizado.

Minutos más tarde se confirmó la noticia: el último tiro de los alemanes Patrick Hausding y Lars Rudiger les valió 85.50 puntos, cuando hasta entonces su mejor puntuación había sido 75.48. De esta manera, las medallas se decidieron tras el último clavado y los mexicanos, que lograron un total de 400.14 puntos, quedaron fuera del podio superados por los germanos, quienes se hicieron con el bronce con una sumatoria de 404.73.

“Me sentía intranquilo y Yahel Castillo me ayudó a relajar los nervios, me quedó una sensación de darle un golpe a la pared, pero un cuarto lugar no es malo”, compartió Juan Celaya, quien atendió en solitario a la prensa.

La dupla mexicana osciló entre el quinto y sexto lugar en las primeras tres rondas, pero en la cuarta subieron un peldaño gracias a un salto de 3.9 grados de dificultad, que se opacó con una quinta ejecución de 3.8 que obtuvo notas de 4 y 6.

Los ganadores fueron los chinos Siyi Xie y Zongyuan Wang, con puntuación de 467.82 puntos, quienes dominaron la prueba desde el principio y mantuvieron la supremacía de su país en esta disciplina con el tercer oro en los Juegos. La plata se la colocaron los estadounidenses Andrew Capobianco y Michael Hixon con 444.36 puntos.

“Este debut olímpico me motiva porque quiero ganar una medalla. No sé si Yahel se va a retirar o no, es una decisión personal, en mi caso he platicado con compañeros como Osmar Olvera y Rodrigo Diego, con quienes podría trabajar en sincronizados”, dijo Celaya.

En cambio, para Yahel Castillo, de 34 años, fue probablemente su última oportunidad de alcanzar el podio que ha codiciado en tres citas olímpicas: 2008, 2012 y 2021.

En los Juegos Olímpicos de Tokio, el equipo mexicano de clavados ha terminado por ahora tres veces en el cuarto lugar gracias a las actuaciones de Castillo y Celaya, de Carolina Mendoza y Lolita Hernández en las pruebas de trampolín sincronizado tres metros femenino, y a Kevin Berlín y Diego Balleza en la plataforma de 10 metros; a su vez, los nacionales lograron el martes una ansiada medalla de bronce con Alejandra Orozco y Gabriela Agúndez en los sincronizados de 10 metros.

Los clavados son el deporte emblema olímpico de México, que ha subido al podio en la disciplina consecutivamente desde Pekín 2008. En la historia de los Juegos Olímpicos ha ganado 15 medallas en los clavados, siendo la disciplina más laureada de ese país en estos eventos, superando al boxeo (13) y al atletismo (11).

deportes@eleconomista.mx