Romeo Vela es la mejor elección de su padre Carlos Vela para celebrar el triunfo de un partido, pasar el tiempo libre y para mostrarle el trofeo que conservarán toda su vida, el MVP de la Major League Soccer.

Carlos Vela relaciona su éxito deportivo con la felicidad que también le traiga a nivel personal. Le gusta vivir tranquilo en su casa al sur de California, donde nadie lo moleste, cerca de su familia y donde se juegue basquetbol, el deporte que le gusta. Y ese lugar se llama Los Ángeles.

Sobre la NBA opina que “los Clippers y los Lakers van a hacer una buena serie esta temporada. Soy fan de Michael Jordan, me gusta más, aunque ahora veo los juegos de Lebron James, pero Jordan es Jordan”.

Entre risas responde así en una entrevista para el podcast “The Benny Feilhaber Show” y en un tono divertido continúa:

—Carlos, ¿dónde quieres vivir después de que te retires del futbol?

“Donde mi esposa quiera. Happy wife, happy life. México no; España es frío y solamente me gusta en verano, y en Los Ángeles me divierto, nadie me molesta, me gusta la ciudad y hay basquetbol”.

La sonrisa que miran los fans de LAFC, la audiencia de la MLS y las personas que trabajan o escriben perfiles sobre Carlos Vela, es una de las referencias que citan y, además, es el elemento clave para posicionar la marca LAFC en California, un estado donde el basquetbol es el deporte más popular de acuerdo al ranking FanBuzz.

“Carlos representa el corazón de nuestros fans. No hace cosas que no sienta, son auténticas para él y para el grupo. Es un gran compañero y quiere estar feliz. La gente lo ve en su cara, es amigable y por eso es tan fácil convertirse en fan de Carlos Vela”, explica a El Economista, Rich Orosco, Vicepresidente ejecutivo (VP) de Marca y Comunidad de LAFC.

El directivo señala que durante dos años los boletos como local se han agotado en el Banc of California Stadium, con una capacidad para 22,000 personas y el número de fans en redes sociales se duplicó respecto al año anterior.

En el club se han combinado varias fortalezas esta temporada. LAFC terminó como líder del torneo con 72 puntos, el número más alto en la historia del club. Los récords de Carlos Vela son un ingrediente importante, al conseguir la marca de goleo individual (34 tantos en una temporada) y con el récord de asistencias con 15, también promedió un gol cada 80 minutos en la temporada. A lo anterior se le suma que por segunda temporada consecutiva apareció en el ranking de las playeras más vendidas de la MLS, ocupando el tercer lugar. Y bueno, a la cabeza está Bob Bradley nombrado el entrenador del año de la MLS.

“La mitad de nuestra base de aficionados es latina; la mayoría es mexicana y los salvadoreños son la segunda fuerza. Tenemos la base de fans que más rápido ha crecido en la MLS. Además, estamos en una ciudad aspiracional. La estrategia de LAFC para escalar en un mercado deportivo abarrotado es el storytelling que cubre el contenido. No nos basamos en vallas publicitarias. El fichaje de Vela funcionó en cada nivel”, señala el vicepresidente.

Los Ángeles es el único lugar de la Unión Americana que más hispanos tiene en su territorio con 4.9 millones, que representa 49% del total de la población, de acuerdo con cifras de Pew Research.

—¿Qué tan importante es Carlos Vela en la cultura de los hispanos en Los Ángeles?

Dylan Hernández, columnista deportivo de Los Angeles Times, señala a este diario los elementos que el jugador reúne para ser referente en la liga:

“El futbol en este país es muy fragmentado, todos ven algo diferente; es decir, o miran la Premier League, la Liga MX, los partidos de la Selección nacional. Vela trae fans que ven la Liga MX y la MLS, es un tipo de fuerza unificada. En un juego de LAFC el ambiente es muy latino o mexicano y son jóvenes. La atmósfera es muy festiva. Los Ángeles es una ciudad mexicana se hablan ambos idiomas. Vela en unos años será recordado a la altura de Fernando valenzuela, Óscar de la hoya, adrián gonzález. Para un deporte que está creciendo en Estados Unidos, él es un referente”.

Carlos Vela se ha definido como un jugador que no es individualista, que busca que los compañeros generen goles y ser un líder para el equipo. Con sus récords conseguidos aún no se atreve a decir si éste es el mejor momento de su carrera, pues respeta las diferencias y estilos de los lugares en donde ha jugado.

“Vela trata a la MLS con respeto, cada jornada trata de marcar, juega fuerte y se ve que se divierte jugando. Su personalidad se refleja en la forma en la que juega, driblando, sonriendo. Es como un niño jugando, es humilde, respetuoso”, menciona el columnista de LA Times.

La MLS no olvidará a Vela, un jugador que en su receta de vida no le importa conseguir fama y prefiere jugar futbol y estar tranquilo.