Brasil organizará un impecable e inolvidable Mundial 2014 a pesar de las lentas preparaciones y los desacuerdos entre el Gobierno y la FIFA, aseguró Ricardo Teixeira, presidente de la confederación de fútbol del país (CBF).

Las declaraciones de Teixeira se produjeron después de que el Gobierno dijera el sábado que no tratará más con el secretario general de la FIFA Jerome Valcke, quien dijo que los organizadores del Mundial 2014 necesitaban "una patada en el trasero".

Los comentarios de Valcke marcaron una nueva escalada en disputa que ha sostenido la FIFA con los organizadores por el retraso en los estadios, hoteles, carreteras y otras obras de infraestructura básicas para el Mundial 2014.

"Las preocupaciones de la FIFA en relación a los preparativos para cualquier Mundial son naturales y legítimas", indicó Teixeira en un comunicado. "Pero la organización puede estar más tranquila porque Brasil y su gente tienen la competencia e integridad para organizar un impecable e inolvidable Mundial", agregó.

El Congreso de Brasil enfureció a la FIFA al demorar la aprobación de la legislación para el Mundial, incluyendo la ley que revocaría la prohibición de vender alcohol en los estadios.

Los políticos también quieren proteger los descuentos para estudiantes y jubilados que están garantizados bajo la ley brasileña, pero que podrían ser revocados por las leyes de la FIFA.

Valcke dijo que Brasil debería haber aprobado los proyectos de ley en el 2007 como parte de las garantías dadas por el Gobierno por haber ganado la organización del torneo.

"Podría parecer que algunos aspectos de la organización del Mundial están avanzando lentamente. Pero en todo proceso democrático, las discusiones deben ser amplias y tomar en cuenta los intereses del público", agregó Teixeira.

"Brasil no tiene un solo dueño, es una democracia sólida reconocida en todo el mundo", agregó.