Acusaciones acerca de que Qatar compró el derecho a ser anfitrión del Mundial de Futbol del 2022 profundizaron la crisis de corrupción que afecta el corazón de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), justo cuando Joseph Blatter se preparaba para iniciar un nuevo periodo como Presidente del organismo.

La entidad que gobierna el futbol fue objeto de acusaciones de soborno que involucran a miembros de su Comité Ejecutivo desde la votación que otorgó las sedes de los mundiales del 2018 y el 2022, en diciembre en Zúrich.

La acusación de que Qatar pagó a miembros para conseguir votos llegó a su punto más alto; un correo electrónico del secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, se filtró y dio veracidad al caso.

El correo electrónico, revelado por el vicepresidente de la Federación, Jack Warner, estaba referido al catarí Mohamed bin Hammam, quien desafió la Presidencia de Blatter hasta que puso fin a su candidatura a último momento.

Valcke confirmó más tarde la autenticidad del correo, aunque intentó matizar sus palabras.

Fue un correo electrónico privado y lo vamos a discutir. Él (Warner) me envió un correo preguntándome si yo quería (que Bin Hammam se presentara). Dijo que debería decirle a Bin Hammam que renunciara (a la candidatura) , declaró.

Cuando me refiero al Mundial 2022 en ese correo electrónico, lo que decía es que la candidatura ganadora utilizó su fuerza financiera para hacer lobby para conseguir apoyos , aseguró Valcke sobre la filtración.