Buscar
Deportes

Lectura 3:00 min

A Tigres le favorece el empate de CU

La vuelta será el sábado en el volcán. Pumas deberá ganar como visitante o empatar a más de tres goles para ser semifinalista.

Tigres terminó agotado física y emocionalmente, luego de 90 minutos de una batalla que tenía controlada, con el rival casi liquidado, pero que concluyó fastidiado por la valentía de los universitarios y con un empate que no finiquita la eliminatoria y deja una pequeña ventana de oportunidad para el equipo de la Universidad Nacional.

Pumas reaccionó dos ocasiones y rescató el empate 2-2 ante Tigres, en el partido de ida de los cuartos de final del Apertura 2016, una eliminatoria que parecía perdida para los del Pedregal en los primeros 50 minutos del encuentro, pero el gol de Fidel Martínez les dio una pequeña esperanza, y obligación, de que ganando en Monterrey eliminarán a los norteños.

Los felinos capitalinos comenzaron con el impulso emotivo de enfrentar en la fase final al tercer equipo de la tabla de clasificación, el único club que fue capaz de ganar en el Estadio Olímpico Universitario, pero el factor anímico terminó al minuto siete, cuando Ismael Sosa recibió un pase de André-Pierre Gignac, y quedó solo ante Alejandro Palacios para anotar el primero gol del partido.

Con el tanto, terminó la variante anímica que podía impulsar a los felinos para sacar una ventaja que los colocara en semifinales; sin embargo, la calidad del plantel de los Tigres dio un golpe que mandó a los Pumas a recurrir a su única estrategia de juego: jugar por los costados y mandar centros.

Pablo Barrera, el futbolista que más centros mandó en todo el torneo, 90 en total, nunca pudo encontrar a Matías Britos, en la jugada más cercana para vencer a Nahuel Guzmán, el atacante uruguayo estaba en fuera de lugar.

Fue el mismo Barrera el autor del gol del empate, luego de que el árbitro decretara un penal, el cual hizo efectivo el mediocampista para sumar su sexto tanto del torneo.

Ya con la igualdad en el marcador, los Pumas no dejaron de intentar conectar con su atacante mediante los centro desde las bandas. En el centro, Matías Britos peleaba sólo antes los dos centrales de Tigres, Juninho y Hugo Ayala, que no tuvieron problemas en alejar el peligro de sus áreas.

Si el juego fue sorpresivo en un aspecto, fue que mientras los Universitarios tenían 45 minutos para llevarse una ventaja en el marcador a base de la repetición de centros, y Tigres apostaba al contragolpe, los anotadores de los dos goles restantes del encuentro fueron jugadores que poco hicieron durante el primer acto.

Primero fue Jürgen Damm, quien en un arranque de habilidad encaró a Luis Fuentes, amagó al centro y sacó un disparo que venció a Alejandro Palacios. Los felinos nuevamente tendrían que ir contra la corriente.

Más imprevisto fue el tanto del empate, obra de Fidel Martínez, el ausente compañero en jugadas de ataque de Britos, que después de un descuido de la defensa de Tigres, quedó solo ante Nahuel para decretar el resultado final.

Caras largas se notaban en los jugadores de Tigres, mientras que entre los universitarios se contagió el fervor y una esperanza de que no todo está perdido, de que les quedan 90 minutos para vencer de visitantes a los norteños.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros NewslettersREGÍSTRATE AQUÍ
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete