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Presentismo, juntas y experiencia: Mitos y realidades de la productividad laboral
La productividad es prioridad para Recursos Humanos y los trabajadores, pero va más allá de estar horas en el trabajo, definirla como un propósito alineado con la empresa es importante para dejar atrás mitos como la juntitis como síntoma de un buen desempeño.

La productividad va más allá de estar horas en el trabajo, definirla como un propósito alineado con la empresa es importante para dejar atrás mitos.
¿El que más horas está en su trabajo es más productivo o el que más juntas tiene más trabaja? El mito dice que sí, sin embargo, si en ese largo periodo de tiempo o juntas que pudieron ser un mail no hay un propósito, un cliente satisfecho, un resultado ni un dato que lo respalde, la realidad es que no lo es.
“El hecho del cumplimiento por tiempo es un gran mito porque normalmente la productividad no está asociada a las horas en sí. La productividad está asociada a un sistema de eficiencia”, explica Alejandro Ureña, especialista en cultura organizacional y cofundador de Evolutive, agencia de estrategias de evolución organizacional.
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Los mitos y distorsiones sobre la productividad en el trabajo parten de la falta de claridad a la hora de definirla e implementarla en el día a día y llenarla de calificativos como “el más comprometido”, “el más puntual”, “el que llega primero y se va al último”.
“Le ponemos adjetivos calificativos a la productividad en lugar de datos duros de lo que va a entregar esa persona”, explica Yoani Aceves, Chief Talent Officer en Talenca.
¿Qué es la productividad en el trabajo?
Por un lado, está la definición asociada a los datos, a la eficiencia para usar los recursos materiales, tecnológicos y humanos, y por otro una que tiene que ver con el propósito de la empresa y su vocación de servicio.
“Para entender el concepto real y profundo de productividad, tenemos que mirar para qué y por qué existe la empresa y cómo servimos mejor al cliente. Si estamos sirviendo adecuadamente a nuestro cliente, estamos siendo productivos. Qué de lo que estoy haciendo está sirviendo realmente a nuestro cliente. Porque si no estamos sirviendo, estamos teniendo baja productividad”, explica Alejandro Ureña.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se refiere a la productividad como usar con eficacia la innovación y los recursos -incluidos los humanos- para aumentar la producción o resultados de una empresa, de acuerdo el estudio El recurso humano y la productividad.
Ureña considera necesario distinguir entre productividad y eficiencia. Esta última se refiere, dice, a usar mejor los recursos como tiempo, dinero, tecnología para lograr más pronto el propósito. Mientras que la productividad es el cómo esas prácticas de eficiencia sirven mejor al cliente. Sin eficiencia no hay productividad.
“La productividad es como la flor, la flor que surge en el campo que está bien nutrido, pero esa flor al final es la que le regalamos a nuestro cliente, vista de forma poética. Somos productivos porque te damos más, te damos algo de mayor calidad”, describe Ureña.
Para ser eficientes, agrega, las organizaciones requieren integrar la tecnología en sus procesos, hacer más con menos sólo va a funcionar si en la ecuación se incorporan: mejores tecnologías, metodologías de trabajo y mayor conciencia de liderazgo.
La productividad es una prioridad para Recursos Humanos y los colaboradores este 2026: 47% de los reclutadores considera que la productividad, eficiencia y cumplimiento de objetivos es la clave de su estrategia, frente al 46% de los colaboradores, de acuerdo con la encuesta Tendencias de Recursos Humanos 2026 de OCC.
Hay organizaciones que en la práctica sustituyen los datos con creencias o percepciones sobre lo que significa ser un trabajador productivo.
“Existen empresas que no saben cómo medir la productividad”, agrega Yoani Aceves.
Mitos frecuentes sobre la productividad en el trabajo
En esos contextos predominan distintos mitos asociados a la productividad.
Presentismo
Por ejemplo, el trabajador que “sabe manejarse en la escalera corporativa”, pero no da resultados. Es aquel que siempre está presente, “trae el chisme” y “muchas veces un sistema corporativo lo valora como alguien productivo”.
Experiencia no es igual a productividad
Otro mito es considerar que por tener 10 años de experiencia ya se es un colaborador productivo, sólo por los años acumulados.
“La experiencia no te da efectividad ni productividad. Los resultados que hayas entregado en ese tiempo” es lo que mide realmente qué tan productivo es un trabajador, de acuerdo con Aceves.
Los calificativos como “puntual”, “comprometido”, “presente”, “se pone la camiseta” se asocian a la productividad, sin embargo, si no se asociación con la estrategia de la empresa ni se puede medir cuántos ahorros generan o cómo eso contribuye al crecimiento.
“Juntitis” no es síntoma de productividad
Otro mito es que estar en juntas es trabajo. Reunirse no es trabajar, reunirse no es productividad. Hay que cuestionarlo en todos los niveles. Que tanto nos estamos reuniendo, para qué nos estamos reuniendo, explica Ureña.
“Horas en el escritorio”
Cumplir con exactitud el tiempo de la jornada es otro mito pues la productividad no está asociada a las horas de estar sin un propósito ni eficiencia.
“La productividad está asociada a un sistema de eficiencia, de tecnología, horas humanas, metodologías de trabajo y liderazgo. El pensar que solo está basado en estar presente es un gran mito”, agrega Ureña.
Productividad es hacer dinero
Pensar que ser productivo es sólo hacer dinero es otro mito en las organizaciones. La productividad está más ligada al servicio que brindan los trabajadores y las empresas. Si no se integra esta vocación de servicio entonces hay una baja productividad que puede traducirse en menores recursos con clientes insatisfechos, de acuerdo con Ureña.



