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¿Cómo negociar un incremento salarial en 2026?
En México, la Ley Federal del Trabajo sólo obliga a aumentar el salario mínimo, una buena parte del resto de las remuneraciones, dependen de la negociación entre trabajador y empleador.

La mayoría de las remuneraciones en México dependen de una negociación entre trabajador y empleador para mejorar.
A medida que las responsabilidades, el tiempo y los logros aumentan, se genera la percepción de que el sueldo deja de corresponder con la actividad, y aunque solicitar un incremento salarial es una conversación desafiante y se piensa que solo aplica tras un ascenso o evaluaciones de desempeño, la realidad va más allá.
Saber cuándo y cómo pedir un aumento es clave, y es que a diferencia del aumento al salario mínimo que presenciamos este 2026, los incrementos en el resto de las remuneraciones no son obligatorios, salvo excepciones previamente estipuladas.
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De acuerdo con Javier Ambriz, abogado en Vega, Guerrero & Asociados, la Ley Federal del Trabajo (LFT) obliga a los empleadores a aumentar el ingreso de los empleados registrados con salario mínimo, pero en el resto es diferente, salvo que el contrato establezca la obligación y compromiso patronal de otorgar mejoras salariales anuales.
“No hay ninguna obligación legal para que el empleador realice aumentos salariales. La falta de aumento no conlleva ninguna consecuencia legal para estos patrones”, afirma, explicando también que lo que sí pueden hacer es decidir unilateralmente si aumentan o no los sueldos en algún momento.
No obstante, la LFT dice que en sus artículos 83 y 85 que el trabajador y el patrón pueden convenir el monto siempre que este sea “remunerador”, nunca menor al salario mínimo y considerando la cantidad y la calidad del trabajo, lo cual abre la puerta para negociar incrementos salariales.
¿Cómo negociar un incremento salarial?
Aunque se cree que pedir un aumento es solo tener más dinero, Michael Page explica que en realidad se trata de negociar condiciones salariales que equilibren lo que se ofrece a la compañía y lo que esta da a cambio, constatándose con lo que existe en el mercado.
De esta forma, la consultora sugiere seguir seis pasos:
1. Reconocer las posibilidades de la empresa
Antes de hacer cualquier petición, es necesario conocer las condiciones económicas de la organización, para así tener un mejor panorama, y es que aunque no esté en una buena situación financiera, se pueden buscar alternativas como remuneración en especie o bonos especiales por rendimiento.
2. Investigar las condiciones salariales similares del mercado
De acuerdo con Michael Page, los perfiles estratégicos como Operaciones, Marketing, Finanzas o Ventas tienen mayor probabilidad de conseguir un aumento, sobre ello, es necesario saber qué se ofrece afuera para pedir adentro.
3. Buscar el momento ideal para solicitarlo
Lo ideal es encontrar un lugar y evento adecuado, por ejemplo, durante una evaluación, una reunión sobre revisión o planteamiento de objetivos o incluso pedir una junta donde se aborde el tema.
4. Recopilar y externar logros
Aquí se plantean las razones que dan pie a la solicitud, por ejemplo, éxitos obtenidos, cumplimientos de objetivos o metas superadas; la consultora aconseja resaltar la satisfacción que esto ha implicado para evitar reducir la conversación a una cuestión monetaria.
5. Evitar comparaciones
La petición es personal y se mide a través de los resultados laborales de cada trabajador, por eso es necesario resaltar solo los logros propios y no evidenciar ni siquiera las fallas de los demás, mucho menos su situación económica.
6. Considerar beneficios que mejoren el paquete salarial
La negociación salarial no solo implica aumentar números, sino también beneficios que mejoren las condiciones, por ejemplo, más y mejores prestaciones como seguros médicos, tarjetas de regalo y vales.
Frases para negociar un incremento salarial
Teniendo el lugar y objetivo establecido, Randstad destaca que hay expresiones, palabras y frases que muestran mayor “seguridad, preparación y profesionalismo”. En contraste, comentarios como “necesito ganar más porque tengo muchas deudas” no es una buena idea, tampoco expresiones como “eso no es suficiente” sin detallar la razón.
Asimismo, refiere que previo a la conversación ya sea con el jefe o la persona encargada de Recursos Humanos, se pueden ensayar los puntos que se plantearán sobre el motivo de la solicitud, para ello se puede pedir auxilio de alguien de confianza o incluso practicar frente al espejo.
“No tengas miedo de hacer la primera propuesta. Cuida tu lenguaje no verbal. Tu postura, tono de voz y seguridad también comunican”, resalta Randstad, quien además comparte algunas frases que pueden servir en la conversación:
- “Con base en el valor que puedo aportar al equipo, me gustaría conversar sobre una mejora salarial”.
- “He investigado el rango salarial del puesto en el mercado y me gustaría alinearlo con mis responsabilidades”.
- “Estoy muy entusiasmado con esta oportunidad y me gustaría encontrar una propuesta justa para ambas partes”.
- “Considerando mis logros recientes y la evolución de mis responsabilidades, me gustaría revisar las condiciones actuales”.



