Tras conocerse a los seleccionados en Sección Largometrajes Mexicanos en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), la pregunta fue obligada: ¿y las mujeres?

Ana Cruz, directora del documental La historia invisible, escribió: “¿Dónde están las películas de las mujeres? ¿Un festival sin cineastas (femeninas) en la Selección Oficial?”.

Mientras que la directora Alejandra Márquez opinó: “Hace un año hubo más mujeres que hombres en la competencia de ficción... ¿qué significa que no haya ninguna directora sólo un año después? ¿No somos suficientes? ¿Por qué no somos suficientes? Me queda claro que tenemos mucho por hacer”.

A través de la iniciativa #YaEsHora, compuesta por mujeres de la industria audiovisual, se reclamó: “Los festivales son una de las grandes ventanas para conocer las historias que nos atraviesan: todas las voces deberían tener lugar. Los números son sintomáticos de algo estructural. ¿Dónde están nuestras cineastas?”.

El año pasado en la misma categoría del FICM participaron seis mujeres de las 10 películas a concurso; ahora, ninguna.

En la Sección de Largometraje Mexicano del 2019, únicamente hubo hombres: Hari Sama, Sebastián Padilla, David Zonana, Carlos Lenin, Bernardo Arellano, José María Yazpik, Joshua Gil, Andrés Clariond y Fernando Frías.

Ante las críticas y preguntas de la comunidad, organizadores del FICM emitieron un boletín de prensa donde presentan los siguientes números:

“De 677 títulos inscritos en la Selección Oficial, 170 fueron de directoras (es decir, prácticamente 25% de los largometrajes mexicanos); se recibieron 62 largometrajes de ficción, sólo nueve fueron de realizadoras. Comprendemos que la falta de paridad y la representación desigual responden a un problema estructural que limita la producción de películas hechas por realizadoras”.

Lo sucedido en el FICM obliga a una discusión más amplia en la industria al tratarse de uno de los eventos cinematográficos más importantes del país.

Según datos del “Anuario estadístico de cine mexicano” del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), en el 2018, de las 187 películas producidas, sólo 47 fueron dirigidas por mujeres; alrededor de 25 por ciento.

El documento indica que en el 2007 las mujeres dirigieron sólo 10% de la producción anual; sin embargo, para el 2014 alcanzaron 20%, con 25 películas de realizadoras.

Por otro lado, en el 2015, se produjeron 140 películas y el número de películas a cargo de mujeres aumentó a 34 proyectos concretados, 5 puntos porcentuales más que en el 2014.

En el 2016, las películas dirigidas por mujeres aumentó a 37% y a partir de esta cifra se mantiene la tendencia de crecimiento registrada desde el año 2014.

En el 2017, por ejemplo, las mujeres dirigieron 42 filmes, la cifra más alta desde el primer conteo en el 2007; de éstos, 42% fueron documentales y 58% trabajos de ficción.

En relación con el 2016, hubo más películas producidas o escritas por mujeres, con un incremento de 34 y 30%, respectivamente. En 52% del total de las producciones, las mujeres participaron como directoras, guionistas o productoras.

En el 2018, según el anuario, se registraron 47 filmes dirigidos por mujeres frente 140 trabajos de realizadores nacionales, 75% del total de la producción del año pasado.

De hecho, el documento de Imcine ofrece datos interesantes, como que en el 2018 las guionistas en el cine mexicano fueron 53, superando al 2017 cuando se contabilizaron 48. La participación de directoras pasó de 42 a 47 y en productoras también se registró un aumento: de 74 a 88 mujeres.

Abril Alzaga, directora ejecutiva del FICUNAM, opinó: “¿Es culpa de los festivales? No de forma aislada. Es un todo en el que son el último eslabón de una cadena de exclusión. No se trata de dar espacios nada más por cuotas, pero tal vez hay que hacer un esfuerzo mayor entre todos para no dejar fuera esta representación del mundo”.

La edición XVII del Festival Internacional de Cine de Morelia se llevará a cabo del 18 al 27 de octubre.

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