"Las personas tienen miedo. Vamos hacia una cultura de miedo y ansiedad y eso está mucho más marcado ahora que cuando yo lo escribí en La era del vacío", dijo, en referencia a la publicación de 1983, el filósofo francés Gilles Lipovetsky en la inauguración de las Jornadas Nuevos Caminos para la Distribución del Cine y el Audiovisual en la Ciudad de México.

Lipovetsky (París, 1944) sustuvo por casi dos horas una charla con el sociólogo Raúl Trejo Delarbre en torno a una multitud de temas y, a pesar de que su mirada del mundo es bastante ácida, directa y cree que vivimos una era del miedo y la ansiedad, tampoco exagera con la romántica idea del fin de los tiempos.

CULTURA MUNDO

Para explicar su planteamiento, Lipovetsky estructuró un discurso a partir de otro concepto en el que ha trabajado los últimos años, la cultura mundo.

"Cuando hablamos de cultura se entiende que estas son particulares, hay una dimensión antropológica que hace que cada grupo social tenga una cultura particular. Durante la segunda mitad del siglo XX se constituye la cultura mundo o sea una cultura que por vez primera es universal, y ésta se construye alrededor de cinco grandes vectores:

1) El capitalismo se volvió no simplemente una economía sino una cultura: todos pensamos en términos de competencia, y esto se volvió una cultura universal, nuestra manera de pensar está estructurada por el mercado.

2) El mundo de la técnica: en todo el planeta hacemos los mismos gestos como enviar un correo electrónico, tomar el elevador, etcétera.

3) Una cultura mediática: esta proliferación de las pantallas nos acercó a otros individuos de todo el planeta, el Internet ha comprimido el espacio y el tiempo y vivimos en una misma escala espacio temporal planetaria, antes hacía falta más tiempo entre el evento y su recepción, hoy estamos en una cultura de la información y de la instantaneidad.

4) El consumo: éste marca y hace notoria la integralidad de nuestra vida cotidiana que pasa por la compra, en los años 50 muchas cosas no se pagaban, en nuestras casas teníamos pocos objetos pero ahora para cada fiesta los niños reciben más de 20 regalos; yo espere a la edad de 25 años para tener teléfono, hoy los chicos de 8 años ya tienen celular, todo el planeta piensa en términos de cambio, compra, moda, y esto crea una cultura ya no de las humanidades, sino una más antropológica.

5) El individualismo, es un factor positivo porque cualesquiera que sean las diferencias que subsisten en el planeta, felizmente, los mismos medios, la información, la escuela, la técnica, tienden a darle al individuo más poder sobre su existencia.

"YA NO SE PUEDE IR EN CONTRA DEL MERCADO"

"En los 80's yo sentía que crecía una cultura súper individualista que no se involucraba en los grandes temas políticos, sino más bien hablaban de su libertad individual, la felicidad privada pero ya no se hablaba de revolución ni de comunismo. La nueva sociedad que yo estaba percibiendo estaba autocentrada en el individuo, y el vació era el vacío de las grandes ideas, de tal manera que se creaba una vista agradable para el placer, el consumo, la libertad personal, familiar, sexual.

Entonces, si la preguntas es si ¿30 años el diagnóstico (de La era del vacío) es válido o no? Yo diría que sí y no. Es el mismo ante todo porque la dinámica de la individualización siempre ha ido aumentando. En todos los países europeos las personas ya no confían en la política, ven que la política ya no tiene gran poder. Es el mercado el dueño. La idea de que el Estado va a cambiar el mundo es obsoleta. Las fuerzas del mercado son las que van a crear las grandes opciones. Ya no se puede ir en contra del mercado.

"No soy pesimista acerca de la creatividad en el futuro precisamente porque nos dirigimos hacia un mundo cada vez más diverso en lo que se refiere a los individuos", mencionó.

BVC