La pandemia de Covid-19 ha venido a cambiar las dinámicas en prácticamente todos los ámbitos. El educativo no es la excepción: la emergencia sanitaria obligó, desde inicios de la pandemia, a cerrar las escuelas y, posteriormente, a que las clases fueran completamente en línea, con todo lo que ello implica.

Esto ha impactado tanto a alumnos, profesores y a las propias instituciones educativas de todos los niveles. La Asociación Internacional de Presidentes Universitarios (IAUP por su sigla en inglés), en conjunto con Santander Universidades, realizó una encuesta entre más de 700 rectores a nivel mundial para conocer cómo este sector ha actuado en la pandemia, cuáles son los impactos que han tenido y cómo se preparan para el futuro.

Con base en las respuestas, se encontró que la pandemia generará impactos económicos, en matriculación y en necesidades de infraestructura en las universidades. Un 70% de estas instituciones, espera que sus programas educativos sean híbridos (presencial y en línea) a partir de ahora.

“Rectores y directivos de instituciones de educación superior públicas y privadas, reportaron presiones globales en sus modelos financieros y de atracción de nuevos alumnos, ampliando a la vez el potencial para cambios permanentes en sus modelos educativos y en la educación internacional, como respuesta a los retos presentados por la pandemia”, se señala.

La encuesta arrojó que más del 73% de las instituciones, anticipa futuras caídas en sus ingresos, 59% avizora reducciones en la matriculación de alumnos, y 49% prevé retos en su posibilidad de recaudar fondos. “Este patrón es visible en todas las regiones en que se lanzó la encuesta”.

Fernando León García, presidente electo de IAUP, explicó en videoconferencia que si bien esta encuesta no consideró la pregunta relacionada con el cierre de universidades como consecuencia de los efectos de la pandemia, otros estudios sí demuestran que es una tendencia creciente. “Sí han sido impactadas fuertemente por la pandemia”, dijo.

Afectada colaboración con empresas

Otro resultado de la encuesta revela que el Covid-19 está afectando profundamente la colaboración de las universidades con la industria y el sector empresarial, con el 56% de las instituciones educativas que prevén una caída en su colaboración con dichos sectores este año.

Las respuestas también mostraron una idea de futuro en que los programas educativos mostrarán una tendencia hacia una combinación de formación en línea, híbrida y presencial (71%), híbrida (70%), en línea (67%) o con métodos alternativos (66%).

“Además de las necesarias inversiones en infraestructura, ligadas especialmente a temas de capacidades tecnológicas institucionales, los rectores anticipan la necesidad de posibles inversiones en el desarrollo de programas de educación continua, programas de apoyo a la empleabilidad estudiantil y de apoyo al emprendimiento”, agrega el documento.

Será necesario dar apoyo financiero a alumnos

La encuesta realizada a universidades de diferentes países, señala también que tendrá que haber más apoyos financieros a los alumnos para que concluyan sus estudios.

“Uno de los aspectos que se mencionan en relación con las carencias de los estudiantes y las instituciones, es un dato que se refleja en la encuesta de gran interés, y es la previsión que tienen todas las instituciones en todo el mundo, de que se va a aumentar la necesidad de dar apoyo financiero a los estudiantes”, comentó por su parte Fernando Galván, secretario general de la IAUP y ex rector de la Universidad de Alcalá de Henares, en España.

Detalló que en América del Norte el porcentaje de universidades que consideró un mayor apoyo financiero para los alumnos fue de 57%; mientras que en América Latina y el Caribe de 47% y en Europa de 38 por ciento.

Estos apoyos, dijo, podrán ser a través de la tecnología o mediante la reducción del coste de los estudios.

Al respecto, Arturo Cherbowsky, director de Santander Universidades abundó en que hay la esperanza de que la tecnología pueda apalancar para disminuir los costos y flexibilizar los modelos, además de transformar los modelos de becas a becas digitales.

eduardo.juarez@eleconomista.mx