¿Por qué son tan recurrentes las crisis de deuda soberana en América Latina? ¿Cómo y en qué momento se formaron las desorganizadas burocracias estatales de la región? ¿Puede quebrar un Estado?

Todas estas interrogantes se mantienen vigentes y son fragmentos que integran el conjunto de la realidad económica latinoamericana de nuestro siglo. El origen de cada uno de estos problemas puede parecer arcano y, por lo general, sólo en momentos de pánico y crisis escrutamos en estas cuestiones en busca de explicaciones y soluciones. Es en ese momento cuando la diligente y discreta labor del historiador, que busca en los polvorosos archivos históricos, nos ilumina con elementos para la reflexión.

La extensa trayectoria del doctor Carlos Marichal ha discurrido con éxito en la búsqueda de algunas de estas respuestas. Su labor como maestro e investigador ha permitido la formación o el fortalecimiento de diversos campos de estudios históricos como la historia fiscal y su debilidad originaria, los primeros años de la aún débil banca latinoamericana, la historia de la deuda soberana y sus proverbiales crisis, la historia monetaria en sus tiempos de esplendor, entre otros campos. La formación de destacados profesionales dedicados a la historia y economía avalan su labor.

Además de sus contribuciones académicas, es reconocido por su incansable labor en la difusión del conocimiento histórico y como pionero y entusiasta de las humanidades digitales, ya que desde muy temprano reconoció el potencial de las nuevas tecnologías de la información para la divulgación del conocimiento y complementar la investigación y docencia.

Vida y obra

Carlos Marichal nació en Massachusetts, Estados Unidos. Es hijo del intelectual español Juan Marichal y de Solita Salinas, hija del insigne poeta Pedro Salinas. Sus padres se conocieron en Estados Unidos en los días del riguroso exilio que provocó la Guerra Civil Española y la conflictiva situación europea durante la primera mitad del siglo XX. En este entorno de conversaciones intelectuales, de melancolía por la patria y encono por el franquismo, creció Carlos; luego se matriculó en Harvard y egresó como un estudiante distinguido.

Su interés indeclinable por la patria de sus padres y por América Latina lo llevó a estudiar estos países desde su dimensión histórica; la fascinación por la nutrida vida cultural lo motivó a asentarse en México y formar una familia. Además, su acercamiento con México podría remontarse a la estancia de cuatro años de su padre, cuando salió al exilio y coincidió con destacados intelectuales españoles como Joaquín Xirau, José Gaos, maestros mexicanos como Edmundo O’Gorman, y la tradición intelectual que heredó el país al asimilar las oleadas de intelectuales españoles.

Durante su carrera fue profesor invitado en universidades como L’École des hautes études en sciences sociales, en París, y las de Stanford, en Estados Unidos, la Complutense de Madrid y de Barcelona. Recibió múltiples distinciones, en las que destaca la beca Guggenheim y el Premio Nacional de Ciencias y Artes, otorgado por el gobierno mexicano, en el 2012. Es investigador emérito del SNI desde el 2012 y a partir de este año es profesor-investigador emérito por El Colegio de México, cuya ceremonia de reconocimiento tendrá lugar en sus instalaciones este jueves a las 6 de la tarde.

Sus obras más memorables son la Historia de la deuda externa en América Latina; La bancarrota del Virreinato. La Nueva España y las finanzas del Imperio español, y Nueva historia de las grandes crisis financieras. Una perspectiva global, 1873-2008. Su interés por el mundo hispanoamericano comenzó temprano, cuando se empeñó en estudiar el duro trance que vivió España al perder sus dominios en ultramar. Entonces, se acercó a América Latina en el ámbito intelectual, luego su aproximación fue física; desde entonces no salió de su mente y empeño.

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