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Una historia de colonialismo y barbarie
Ciro Guerra y J.M. Coetzee presentaron la cinta "Waiting for the barbarians", basada en la novela homónima del Nobel 2003, J.M. Coetzee.

“Waiting for the barbarians” es la primera película en inglés de Ciro Guerra.
El pasado viernes, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), en su 17 edición, dedicó gran parte de las actividades del día a la presentación de la cinta “Waiting for the barbarians”, dirigida por el realizador colombiano Ciro Guerra, cuyas últimas dos obras “El abrazo de la serpiente” (2015), y “Pájaros de verano” (2018), ejecutadas junto con la también cineasta colombiana Cristina Gallego, han sido elogiadas y premiadas alrededor del mundo; la primera, merecedora de premios como el Ariel a Mejor Película Iberoamericana, un Premio Platino y tres Fénix; la segunda, premiada en Cannes, con el Ariel en la misma categoría, seis Platino y cuatro Fénix, además de ser nominada al Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa en 2016.
“Waiting for the barbarians” narra la tragedia de un pueblo desconocido en la frontera del desierto de un imperio que no se nombra, cuya vida sin violencia y delicada comunión con los pueblos nómadas de la región se ve saboteada por la visita de un inspector del imperio y este, pululando una perversión colonizadora, declara un estado de emergencia y envía a tropas a esa región de la frontera para cometer actos de barbarie contra aquellos nómadas a los que llaman “bárbaros”. Se trata de una historia que, entre líneas, provoca la reflexión sobre de qué lado de la historia de la humanidad ha estado la barbarie.
Por ese palmarés, la expectativa por la proyección de la cinta y por la presencia del director y de sus productores, Michael Fitzgerald y Olga Segura, en la capital michoacana era alta —ocupaba gran parte de las conversaciones de la prensa especializada durante los días que antecedieron— y lo fue más cuando se confirmó la asistencia al estreno del Premio Nobel de Literatura 2003, John Maxwell Coetzee, autor en 1980 de la novela en la que se basa, quien además fue guionista y el responsable de proponer como director a Ciro Guerra, quien, para encarnar a los personajes de Coetzee, tuvo bajo sus órdenes al actor británico shakespeariano Mark Rylance y a los por demás reconocibles Johnny Depp y Robert Pattinson.
A media tarde de el mismo día, tanto el director como los productores se reunieron con la directora del FICM, Daniel Michel, en el Teatro José Rubén Romero, a una calle de donde se llevaría a cabo la presentación del filme, que, como el buen pan que sale del horno, había terminado su posproducción apenas un mes antes, para conversar con un pequeño grupo de representantes de los medios de comunicación.
30 años de espera
Fueron casi tres décadas en las que Michael Fitzgerald no claudicó para llevar a cabo esta cinta, a pesar de los varias iniciativas infecundas. El productor lo reconoció ahí mismo. “Hubo muchos intentos al pasar de los años para llevar a cabo la película y ninguno tuvo éxito: actores que decían que sí y después se desentendían, dinero que venía y se esfumaba, hasta que finalmente se presentó la oportunidad en esta época en particular, con Mark Rylance, a quien vi en un filme de Spielberg llamado Puente de espías (2015), y pensé: 'este es el hombre con la maestría suficiente para encarnar a esta figura extraordinaria (del magistrado de nombre desconocido, protagonista de la historia). Él inmediatamente dijo que sí cuando nunca dice que sí a nada. Entonces, Coetzee sugirió a Ciro y a Mark le encantó la idea. Coetzee fue solamente el autor de la novela y del guion, asumió que su única posición aquí era la de uno de los colaboradores, así que dio sugerencias cuando le preguntamos, pero si no le preguntaban, él no opinaba”, compartió Fitzgerald.
Reconoció que, a pesar de que como un productor que ha hecho “docenas de adaptaciones de libros”, siempre ha pensado que es una falsedad reproducir con precisión en el cine las emociones que despierta un libro cuando se lee; pero, señaló, el trabajo de Ciro Guerra cambió su perspectiva. “Y eso es lo mejor que puedes hacer. Creo que Ciro tuvo éxito”.
El colonialismo vigente
“Al venir del otro lado de la historia, al ser un colombiano que tuvo que crecer en los años 80 viendo todo lo que pasaba en mi país, teniendo que sufrir todas las consecuencias, de alguna manera sabía lo que era ser un bárbaro y sentía que la historia tenía que ser contada desde ese otro lado, porque adquiría un matiz que no sería lo mismo si lo contaba un británico o un estadounidense. Para los que estamos al otro lado de estas fronteras invisibles que se construyen en nuestro mundo, como es el caso de Coetzee al ser sudafricano, hay una conexión muy profunda a través de nuestra manera de ver el mundo”, explicó Ciro Guerra.
El realizador colombiano calificó de valiente la decisión de Coetzee de romper los paradigmas y, a pesar de ser un autor cuya lengua nativa es el inglés, publicar inicialmente sus próximas novelas en español.
“Él un día decide que el efecto que el idioma inglés ha tenido sobre el mundo ha sido nocivo, en el sentido de que ha aplanado demasiado la manera en la que la gente se expresa (…) es una decisión que sacude el mundo literario pero es el tipo de decisión que solamente alguien tan original y profundo en su pensamiento como John puede tomar. La celebro”, declaró.
Por su parte, Fitzgerald recordó que Vladimir Nabokov hizo algo parecido cuando decidió publicar en inglés, siendo que el inglés no se comparaba con la riqueza de su ruso.
“Creo que la postura de John es moral y no literaria. Él considera el inglés de la actualidad como una lengua que tiene demasiado poder y que, simplemente por su propias virtudes, conlleva un cierto punto de vista del mundo. Inherentemente, la lengua es muy dañina para el mundo, y él ha tomado la decisión moral de no volver a usarla. Yo la hallo práctica como una decisión moral; no estoy interesado en la decisión literaria, pero como decisión moral, la considero muy profunda e importante”, declaró.
Exactamente una hora después de la conversación, la cinta se exhibió ante una sala completamente llena. Coetzee fue muy reservado: no desfiló por la alfombra y apenas dijo unas cuantas palabras que fueron imperceptibles a causa de la fuerte lluvia que caía sobre la capital michoacana.
DATOS
“Waiting for the barbarians” es la primera película en inglés de Ciro Guerra
J.M. Coetzee fue guionista y pidió que el colombiano fuera el director
La cinta se filmó en locaciones de Marruecos e Italia
Fue nominada al León de Oro de la pasada edición del Festival de Venecia
La novela es considerada como una de las novelas fundamentales del siglo XX
El filme se terminó hace apenas un mes y su estreno tendrá lugar el próximo año