Si bien en algunas entidades ya se prevé la reactivación de rodajes de producciones audiovisuales bajo medidas estrictas, como es el caso de Ciudad de México, donde la Comisión de Filmaciones del gobierno capitalino prevé dar luz verde a los rodajes en agosto próximo, para la industria cinematográfica del país, o al menos para los largometrajes y series, este 2020 es ya un año perdido. Muy pocas productoras, si no es que ninguna, querrán arriesgar su personal y su inversión.

“Hay un tema muy relevante, sobre todo para cine y series, que es el tema de los seguros. En este momento no hay ninguna aseguradora en el mundo que esté cubriendo por Covid-19. Y eso significa un riesgo altísimo para un proyecto. Entonces, para la mayoría sería un suicidio. Aunque se autorice la filmación, todas se lo están pensando muchísimo. Las posibilidades de que una actriz o un actor enfermen son altísimas, porque no tendrán protección”, asegura Tábata Vilar Villa, directora general de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) en entrevista con El Economista.

Duda que las producciones quieran asumir ese tipo de riesgos mientras no haya una vacuna, por lo que, razona, es muy probable que se vaya a filmar hasta el próximo año. Calcula que para proyectos de más de 18 millones de pesos ya es muy arriesgado, a pesar de la aprobación de las autoridades. Por ejemplo, el cinco veces ganador del Oscar, Alejandro González Iñárritu, decidió frenar el proyecto fílmico que tenía en la Ciudad de México y postergarlo definitivamente para el 2021. Sin embargo, agrega Vilar Villa, quizás proyectos independientes, más pequeños y baratos, que impliquen menos tiempo de rodaje y personal de producción, como los documentales, sí encuentren viabilidad.

“Ahorita, solamente la publicidad ha podido regresar a trabajar como proveedora de las industrias esenciales, es decir, alimentos, bebidas, automóviles. Ellos ya pueden hacer la publicidad como parte de la proveeduría de esas industrias. Ya hemos tenido algunas experiencias. Por ejemplo, en un comercial que se hizo para una refresquera, de los que iban a empezar a trabajar, el 20% dio positivo en la prueba de Covid-19, siendo asintomático. Darnos cuenta de eso antes de que empezara la producción fue fundamental, porque, si hubiéramos empezado sin hacer las pruebas, hubiéramos tenido más contagios. Ahora es más caro producir, pero es mucho más seguro”, explica Vilar Villa.

En el caso de la Canacine, que agrupa a casi 70 casas productoras entre otros exhibidores, distribuidores, proveedores y laboratorios, entre series y películas se han podido contabilizar 30 proyectos interrumpidos por la emergencia sanitaria.

Guía de procedimientos

La semana pasada, Canacine, junto con la Asociación Mexicana de Filmadoras (Amfi), la Asociación Mexicana de Productores Independientes (Ampi), la agrupación Productores Independientes para Medios Audiovisuales (PIMA), donde se congregan productores de series para Netflix y otros productos para televisión, y la ANDA, entre otras agrupaciones del medio audiovisual, publicaron el extenso protocolo Seguridad Audiovisual Covid-19, a manera de recomendación para sus afiliados, que regula la cantidad de personas que han de laborar en una producción, su rol, sus limitaciones; incluye una detalladísima logística de producción y post-producción y designa un Comité de Vigilancia que será el encargado de cerciorarse de que todo el procedimiento se siga al pie de la letra.

“Después del protocolo madre que implica las reglas para todos, vienen guías técnicas para cada departamento. Estas quedaron muy específicas. Por ejemplo, hay una guía de dirección, otra de fotografía y cámara, otras de staff, locaciones, producción, radios, sonido, de renta; hay de talentos, stunts, vestuario. Todas han sido revisadas por especialistas del IMSS y nos han ido dando recomendaciones para implementar”, comparte.

Una de las recomendaciones adicionales de la cámara para sus afiliados, en el caso de que una producción quiera asumir el riesgo de filmar en estas condiciones, es realizar pruebas de Covid-19 para todos sus trabajadores cada 14 días. “Obviamente nos gustaría hacerlo más frecuente. Lo que pasa es que eso incrementa los costos de manera brutal y los proyectos se vuelven inviables”.

Protocolo cinematográfico

En caso de que alguna persona de producción presente síntomas durante cualquier proceso, deberá aislarse de manera inmediata y dar aviso al comité. De resultar positivo, todos los equipos de la producción se deberán someterse a una rigurosa cuarentena. Este es uno de los puntos del protocolo Seguridad Audiovisual Covid-19 emitido por la Canacine y el gremio de la industria.

Las juntas de preproducción, storyboard, producción y lecturas de guiones, así como otras actividades presenciales deberán hacerse en línea, incluyendo castings y ensayos previos, salvo excepciones, mismas que deberán realizarse en lugares que permitan el distanciamiento físico.

No podrán participar más de 30 trabajadores por producción, cada uno llenará un cuestionario de estado de salud y deberá demostrar la no presencia de Covid-19 en sí mismo y su entorno. Las filmaciones se delimitarán con cuatro colores, según las labores, para restringir el acceso de los equipos de trabajo.

Habrá desinfección de equipos, transportes y sets. Se prohibirá compartir cualquier herramienta de trabajo. En todas las locaciones habrá estaciones de desinfección. Los actores podrán retirar su protección únicamente en la comida y al momento de entrar a escena. En caso de escenas con contacto físico y/u objetos en contacto con ellos, deberán extremar precauciones de desinfección. Los equipos de maquillaje deberán usarse de manera individual para cada actor. Se recomienda reducir los tiempos de rodaje al mínimo.

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