El especial de Navidad de Sense8 es todo lo que los fans esperan: más intriga, más romance, conflicto, drogas, un par de orgías y mucha acción. Pero a pesar de ser Navidad... los personajes no tendrán tanta paz como desearían. Y no podremos saber cuál será su próxima movida hasta el 5 de mayo que se estrene el resto de la segunda temporada.

El especial no se cae en ningún momento; de hecho, es el mejor capítulo de la serie. La historia arranca donde terminó la temporada 1: Will (Brian J. Smith) y Riley (Tuppence Middleton) se encuentran en alguna lugar en Islandia, viviendo su romance, pero también presas de la heroína, ya que es una droga que corta las conexiones entre los sense8, y todo para que Milton no los encuentre.

Por otro lado, Capheus (Toby Onwumere) vive las mieles del éxito por haberse enfrentado con los mafiosos locales, aunque deberá rescatar su camión para poder subsistir día a día, mientras que Lito (Miguel Ángel Silvestre) y Hernando (Alfonso Herrera) enfrentan el escándalo con respecto a sus preferencias sexuales.

En Berlín, Wolfgang (Max Riemelt) enfrenta el acoso del crimen organizado, al tiempo que debe confrontar sus sentimientos por Kala (Tina Desai), quien está recién casada con su amado millonario. Por su parte, Nomi (Jamie Clayton) y su novia Amanita (Freema Agyeman) se las ingenian para escapar del agente del gobierno que las busca. Y Sun (Doona Bae)... aún en la cárcel, ayudando a sus amigos y enfrentando la ira de su hermano que desea dejarla ahí para siempre.

El especial de Navidad es un excelente preámbulo para la segunda temporada; marca la esperanza a través de un nuevo comienzo para los personajes, quienes de alguna manera están viviendo un renacimiento lleno de esperanza para la humanidad, pero no excepto de peligros.

Hay algo de fatalidad en la situación de los protagonistas, ya que dar marcha atrás a lo que son resulta imposible, tanto por los peligros que los amenazan como personalmente: regresar es negar quiénes son y morir en vida.

Avanzar también es peligroso, pero representa la posibilidad de un futuro brillante y necesario para que se abra un nuevo ciclo en la humanidad. Y aquí está lo pertinente de este especial: si Jesús marcó una nueva era para el mundo, también el nacimiento simbólico de estos héroes, los cuales expanden la conciencia sobre el amor, el cual, según vemos en la serie, trasciende género, nacionalidad y condición social... A diferencia de la figura de Jesús, en Sense8 la salvación está en la colaboración entre seres humanos diversos y ya no en un solo hombre. Nada extraño si pensamos en los creadores, los ex hermanos Wachowski, quienes ya cambiaron de sexo.

La serie contiene clichés, lucra con la ruptura de convenciones sociales para enganchar y es un poco tramposa en las reglas del mundo fantástico que establece; sin embargo, es una visión romántica del futuro, un mensaje de esperanza para una realidad más incluyente.

@faustoponce