El Tec de Monterrey revolucionó su plan de estudios para transitar de un modelo tradicional que acredita materias a uno en el que se desarrollen competencias a través de un aprendizaje flexible basado en retos y diversas vivencias.

El nuevo programa lleva por nombre Modelo Educativo Tec 21, comenzó su diseño en el 2013 y se pondrá en marcha en todos los planteles de la institución en el ciclo escolar que arranca en agosto próximo.

“Cada alumno va a ser distinto, por eso ponemos al alumno en el centro de toda la máquina del Tec de Monterrey. Cuando tú inicias con una entrada, entonces se va haciendo una organización de tus bloques y de tus módulos de conocimiento”, explicó Ramiro Estrada, decano de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del Tec de Monterrey Ciudad de México, en la presentación del programa.

Este nuevo modelo tiene tres etapas:

•Exploración: Los estudiantes indagarán y confirmarán su inclinación por una carrera a través de convivencia con compañeros de otras carreras.

•Enfoque: Los alumnos profundizarán en los conocimientos y competencias de la carrera con retos más focalizados.

•Especialización: Los estudiantes expandirán los conocimientos con concentraciones, estancias y certificaciones.

“Vivo todo lo que tenga que vivir y después elijo una especialidad. Puedo ser un arquitecto con una especialidad en negocios o puedo ser un ingeniero con una especialidad que ofrece estudios creativos para complementar mi formación”, detalla Estrada.

El nuevo plan de estudios tiene un componente importante en desafíos para que los estudiantes desarrollen competencias en entornos y problemas reales.

Perfil de egreso único

La flexibilidad con la que está diseñado el nuevo modelo educativo permitirá que los propios alumnos tracen su camino y perfil de egreso. Es decir, será la misma base para todos los estudiantes, pero cada uno construirá su formación basado no sólo en la currícula, sino también en las experiencias.

En ese sentido, Rashid Abella Yunes, vicerrector del Tec en la región Ciudad de México, destacó que cada estudiante es diferente en condiciones, preferencias y forma de impactar en su comunidad, y, por tanto, las habilidades que desarrollará serán parte de un perfil único.

La flexibilidad en el plan de estudios será guiada y controlada por la institución para lograr que el estudiante desarrolle las competencias y conocimientos adecuados para la profesión que eligió, aclara Ramiro Estrada.

“Hay bloques multidisciplinarios, son los bloques (materias) que el alumno puede seleccionar incluso de otras áreas. Pero sí está controlado, porque yo al final de cuentas tengo que asegurarme de que el estudiante tenga los conocimientos adecuados y las competencias adecuadas para ser, por ejemplo, un ingeniero. Si yo pudiera tomar de todo, no formaría algo muy específico”, puntualiza.

De acuerdo con Estrada, los bloques aseguran que los alumnos desarrollaron competencias. Sin embargo, si el estudiante no aprueba un bloque será indicio de que no ha desarrollado todas las competencias y tendrá la opción de nivelarlas.

Las autoridades del Tec de Monterrey se pronunciaron en favor de compartir su experiencia con las instituciones educativas que quieran implementar este modelo educativo, para el cual, dijeron, se requiere un cambio de mentalidad y enfocarse en los retos que enfrentarán los estudiantes al salir al mercado laboral.

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