Taylor Swift es una de esas celebridades que incluso si no escuchas su música, probablemente sepas algo sobre ella. Por lo general, la primera imagen sobre ella es: “¿No es la que siempre escribe canciones sobre sus novios?”.

Es cierto que Swift, de 27 años, comenzó su carrera en el 2006 con el tema “Tim McGraw”, una balada nostálgica que habla sobre un chico con el que salió en la secundaria. Cuando se hizo famosa, Swift salió con otras estrellas y también escribió sobre sus romances con artistas como Joe Jonas, John Mayer y Jake Gyllenhall.

Si bien rara vez revela el destinatario de sus canciones, da pistas a través de mensajes codificados en las letras, lo que provoca un frenesí mediático cada vez que estrena un nuevo disco, y es probable que continúe con esta práctica cuando lance su sexto álbum de estudio Reputation este 10 de noviembre.

Sin embargo, aquellos que sólo conocen a Swift por los titulares en los medios y por sus grandes éxitos comerciales, se pierden de el hecho de que su música va mucho más allá de crushes y exes. Swift, que ha escrito y coescrito todas las canciones que ha grabado, también aborda en sus letras otros temas sustantivos que tienen un impacto en su base de admiradores.

Hicimos una inmersión en sus álbumes para seguir su evolución en otras materias como lecciones de vida, el miedo, la amistad o la fama.

En su álbum Taylor Swift (2006), sus letras van desde la confianza hasta la duda: “Seré fuerte, me equivocaré, pero la vida continúa, soy sólo una chica que intenta encontrar un lugar en este mundo”.

El sencillo “Change”, un himno sobre la no rendición, fue elegido como tema de los Juegos Olímpicos de verano del 2008, pero “Fifteen” fue la balada más sobresaliente del álbum y Swift la seleccionó para presentarla en los premios Grammy en la gala número 51, convenciendo a los críticos de que Swift era una chica con una verdadera fuerza.

Aunque “New Romantics” está catalogada como bonus track en su disco 1989, es una de las canciones favoritas de sus más fieles seguidores y la revista Rolling Stone recientemente la clasificó como la segunda mejor canción de Swift: una celebración al dolor y la alegría de ser joven: “Corazón roto es el himno nacional, lo cantamos orgullosos, estamos demasiado ocupados bailando como para ser derribados”.

En “The Lucky One”, que escribió sola, cuenta la historia de una estrella que cumple su sueño y luego se da cuenta de que los beneficios (“coches grandes y vistas al mar”) podrían no superar el lado oscuro de la fama (“tus secretos terminan desparramados en primeras planas de las noticias”).

Después de un largo descanso, Swift lanzó su más reciente sencillo “Look What You Made Me Do”. La canción dance-pop declara que la “vieja Taylor” está “muerta” y abre paso a la estrella todo poderosa y vengativa.

Los protagonistas, en esta ocasión, son sus públicos enemigos, Kim Kardashian y Kanye West, con quienes mantiene una pelea de años. “El mundo avanza, otro día, otro drama, drama”, canta Swift. “Pero no para mí, no para mí, todo lo que pienso es en el karma”.