Zurich.- Gérard Depardieu sigue siendo francés a pesar de un pasaporte ruso y la "doble nacionalidad belga", dijo el actor durante una entrevista a una red francesa de TV con ocasión de la fiesta por la entrega del Balón de Oro en Zúrich, a la que fue invitado.

Después de haber sido recibido como un héroe en Rusia, su nuevo país de adopción, Depardieu fue aclamado el lunes por sus admiradores en la ceremonia de entrega del Balón de Oro, antes de tener que presentarse ante la justicia el martes en París por conducir en estado de embriaguez.

"Tengo un pasaporte ruso, pero soy francés, y seguramente tendré la doble nacionalidad belga", dijo el actor de 64 años, quien sin embargo negó haber aceptado su nuevo pasaporte para "escapar del fisco".

"Si yo hubiera querido escapar del fisco, lo habría hecho hace tiempo. Algunos se han marchado hace ya 20 años", dijo, para añadir que se consideraba un "ciudadano del mundo".

El lunes, frente el Palacio de los Congresos de Zúrich, Depardieu se reencontró con su papel de astro. En medio a los gritos de "Gérard, Gérard" por parte de sus admiradores, Depardieu se fundió en un abrazo con Sepp Blatter, el presidente de la FIFA, quien le cursó la invitación para la fiesta por el Balón de Oro.

Con gafas en la parte superior de la cabeza y camisa blanca de cuello abierto, el astro del cine francés posó para fotos y firmó autógrafos.

Pasaporte Depardiéu

Un aficionado del fútbol, Depardieu llegó a ser arquero del equipo de Chateauroux en su juventud, y es un hincha fanático del club Auxerre.

Este lunes, la FIFA debía otorgar el Balón de Oro a uno de los tres finalistas, el portugués Cristiano Ronaldo, el argentino Lionel Messi y el español Andrés Iniesta.

Al ser consultado recientemente por el sitio web de la FIFA sobre quién era su favorito, Depardieu adelantó su preferencia por Ronaldo.

"Me encanta Cristiano Ronaldo. Me parece que está con el orgullo herido recientemente, porque no ha sido recompensado. Es tiempo, yo creo, de darle nuevamente confianza. Yo le daría el trofeo este año porque está un poco fragilizado, como a veces lo están los grandes campeones", dijo.

Depardieu llegó a Zúrich en un vuelo privado desde Rusia, donde recibió de manos del presidente Vladimir Putin su nuevo pasaporte ruso, en un encuentro que fue objeto de enorme divulgación.

Depardieu y Putin compartieron una cena en la noche del sábado en la residencia presidencial de Sotchi, en el mar Negro, seguida por una recepción grandiosa al actor en Saransk, capital de Mordovia, a unos 640 kilómetros de Moscú. Las autoridades locales incluso le propusieron el cargo de ministro de cultura de la región, menos conocida por sus atractivos turísticos que por la veintena de campos de prisioneros creados en la época de Josef Stalin.

El martes, sin embargo, el astro debe presentarse, en principio, ante la justicia francesa, por haber conducido su motocicleta en París, en noviembre pasado, en estado de embriaguez. De acuerdo con su abogado, la presencia de Depardieu ante el tribunal aún no está confirmada.

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