Cosecho mariguana en el norte de California.

Soy mexicana, tengo 40 años y una hija adolescente que se quedó allá, en México, con sus abuelos.

Solía ser bailarina, luego maestra de danza, después no alcanzó el dinero.

Ahora esto.

Limpio y empaqueto mariguana de la mejor calidad en Estados Unidos. Es un trabajo ilegal, dicen. No lo sé. Pagan y eso es suficiente.

Todo trabajo que se realiza por dinero es algo inmoral, como el dinero mismo. Trabajar no es más que vender el cuerpo y el cuerpo es vida, o sea, tiempo. Entonces una alquila su tiempo y, a la larga, su vida.

Es perverso.

Dar clases, cambiar llantas, ser diputado ellos dicen legislar , cosechar mota. Todo ocupa tiempo y, con suerte, es retribuido con dinero.

¿Hacer hamburguesas en un Mc Donald´s es legal? Pues ¡qué asco!

Dejé a México, es cierto, pero él me dejó primero. Me expulsó.

No le guardo rencor. Por el contrario, pienso reconquistarlo de la única manera posible: con dinero. Para eso estoy aquí, sobándome el lomo como campesina, lo que ahora soy; hiriéndome las manos con estas pinches tijeritas y lejos de mi hija.

Soy mujer, soy mexicana, tengo 40 años, trabajo en la cosecha de mariguana en California y no creo acabar presa.

No lo merezco.

La voz, ciertamente anónima, pertenece al libro Papel es traza, de Gustavo Marcovich, quien con tal trabajo ganó el Premio Bellas Artes de Testimonio Carlos Montemayor 2014 que, el próximo jueves 10 de diciembre, se presentará en la Casa de la Cultura de Valle de Bravo, Estado de México. Aquí reproduzco otro capítulo de dicha obra periodística con autorización de los coeditores y el autor de la misma.

México es un país con una gran tradición en la producción de mariguana y otras drogas. Sin embargo, en este país, lo relacionado con ese negocio está prohibido. Al que siembra una hectárea lo detienen y le rompen la madre, o lo matan y le queman todo. En Estados Unidos, mientras tanto, donde inventaron la prohibición a las drogas y de donde mandan las órdenes, las armas y el dinero a los países productores para erradicar la producción y el tráfico, según dicen, parece que no hay ningún problema. Ellos producen y distribuyen mariguana de la mejor calidad; el negocio es muy rentable y va en aumento.

En el norte de California hay un montón de ranchos que producen mariguana. En total he trabajado en 7 sitios diferentes. Y oyes historias de gente que trabaja en esos lugares y que ha trabajado en otros tantos. Hay pueblitos con un chingo de banda joven que se dedica todo el año a trabajar en ese rollo, de rancho en rancho y se meten una buena lana.

El precio de venta de la mariguana de alta calidad es de 3,000 a 4,5000 dólares el pound (o libra, equivale a 453 gramos). Depende de la oferta y la demanda; del mercado, como dicen los economistas. La oferta varía pero la demanda siempre aumenta, hagan lo que hagan. En uno de los ranchos donde trabajé, producíamos 25 libras al día. La cosecha duró 5 meses, lo cual, multiplicado por 3,000 dólares la libra, da un total de poco más de 11 millones de dólares por temporada.

Aparte está el negocio del hash (resina que se obtiene de la misma planta). Cada paquete, que es como una barra de chocolate de 400 a 500 gramos, se vende en 2,000 dólares. Rinde cabrón. De hecho, se me hace que ganan más con el hash que con la mota.

La producción aumenta cada año; no tienen llenadera. Cada vez quieren más. Si los productores no tienen cuidado con eso, los van a apañar un día. Aquí, si te pasas de lanza, el gobierno te pone una patita y el tropezón puede ser duro.

La droga es enviada de California a varios dealers (vendedores) al este de Estados Unidos. La distribución es directa, sin intermediarios. Vender la producción en California no es negocio porque entramariguana de México, más barata, de menor calidad .