Jorge Bustos es un abogado reconocido. Heredó la empresa de su padre, pero en el fondo vive incómodo, enojado y frustrado. Él, como siete de cada 10 mexicanos, trabaja en el lugar equivocado, pues su empleo es contrario a su talento natural. Con base en la neurociencia, el cuadrante del cerebro que rige a Jorge es el frontal derecho; así, sus carreras ideales deberían ser diseño, publicidad, geología o arquitectura.

La elección de carrera cada vez se vuelve más preocupante. La diversidad de carreras ha crecido a pasos agigantados; sin embargo, estudios recientes han demostrado que entre 70 y 90% de las personas presentan insatisfacción en el trabajo, por lo que una decisión certera se vuelve fundamental.

Sobre este tema, Ana Estrada, directora de Brújula Interior, empresa dedicada a facilitar el desarrollo personal y profesional, explicó que debemos entender que una cosa son esas habilidades que por repetición a lo mejor las hago muy bien y otra cosa son los talentos, que son estas actividades que se disfruta hacer, que no cansan e incluso activan el cerebro, esto representa la esencia de una persona .

En una analogía explicó que es como un auto, que a la par puede cumplir otras funciones como cargar el celular, reproducir música o prender el aire acondicionado; sin embargo, ésa no es su esencia, hay otros aparatos que hacen mejor esas funciones; la esencia del carro es transportarnos y predominantemente es para lo que sirve.

El manejo eficiente y sano del cerebro se explica de igual manera y lo podemos transportar al tema de elección de carrera. Esto se vuelve trascendente si sabemos a través de diversos estudios que 80% de las personas no nos conocemos.

Normalmente la gente piensa que es ‘bueno en algo’ cuando algo le fue premiado, lo haces constantemente, o lo aprendiste por casualidad y te permitió resolver cosas; esto puede confundir la habilidad con la preferencia y errar la elección de carrera .

Entonces, ¿cómo elegir adecuadamente? La forma en que puedo tomar decisiones para desarrollarme en la vida siempre va a arrancar con el autoconocimiento, pero, sobre todo con adolescentes no lo podemos hacer solos, y una forma muy confiable de conocerse es desde una perspectiva neurocientífica, pues al tener una base fisiológica te permite conocerte de una manera que no va a cambiar, son características que se tienen desde que uno nace y hasta que muere , explicó la especialista.

A través de la neurociencia podemos descubrir cuáles son realmente nuestros talentos y debilidades, conocerse es empoderarse para tomar las mejores decisiones .

En la llamada Década del Cerebro fue cuando se produjeron los equipos con los que ya se podía observar el funcionamiento del cerebro en tiempo real. Ese conocimiento ha permitido redefinir cómo identificar y desarrollar el talento a través de cuatro cuadrantes cerebrales, cada uno responsables por diferentes estilos de pensamiento y representa una visión diferente de la vida.

Todos tenemos uno de esos cuatro cuadrantes que representa nuestro talento natural (donde la química cerebral facilita el pensamiento. No hay obstáculos) y otro nuestra debilidad (donde la química cerebral dificulta el pensamiento. Operar desde este cuadrante nos consume 100 veces más energía que lo que usamos en nuestro talento natural).

Por otro lado, la introversión y extroversión son resultado de un químico que determina qué tan cómodos nos sentimos en contextos muy estimulados o poco estimulados.

Los cuatro cuadrantes son: izquierdo frontal, basal izquierdo, basal derecho y frontal derecho, cada uno con características muy establecidas.

Es importante reconocerse y usar nuestros talentos a favor, pues el talento es lo más difícil de encontrar en cualquier empresa , destacó la también terapeuta.

Consejos concretos para?la elección profesional

Para facilitar esta decisión, la especialista compartió cuatro puntos fundamentales:

1. Autoconocimiento: partimos de que no nos conocemos, no hay ninguna clase o intervención en la escuela o en la casa que te encamine, la realidad es que no se puede vivir en lírico y uno tiene que invertir en autoconocerse. Conocer talentos, debilidades, nivel de introversión y extroversión.

2. Familiarizarse con la oferta: en México ya hay más de 2,000 carreras y cada seis meses salen nuevas, algunas, mezcla de las anteriores, como arquitectura urbana, ingeniería sustentable o licenciatura en ecología.

Ante este panorama, elegir una carrera paraliza, por ello faciliten la tarea clasificándolas por grupos, por ejemplo, carreras tradicionales, verdes, nuevas tecnologías; de ahí, ¿qué es lo que me gusta? .

3. Elegir el contexto: conocer los niveles de introversión y extroversión, eso va a determinar los contextos en los que te gusta trabajar, por ejemplo, si soy doctor introvertido, nos conviene un consultorio, con citas agendadas y secretaria; si soy extrovertido, estar en urgencias será lo mejor, pues hay un sentido de emoción, cambio y urgencia en todo el ambiente.

Esto es muy importante porque la neurociencia descubrió que la introversión y extroversión no dependen del ambiente en el que creciste, sino de un químico, que viene en nivel medio, bajo o alto y determina una característica de la persona , entonces, no siempre se elige mal la carrera, sino el contexto.

4. Niveles salariales: este punto no es el más importante, pero es recomendable que se tome en cuenta. Tenemos el mismo número de personas frustradas por no hacer lo que les gusta que de las que hacen lo que sí les gusta, pero no pueden vivir de ello . En este sentido, la especialista recomendó buscar un punto medio donde se haga suficiente de lo que a uno le gusta (50%) y otro porcentaje que me facilite una paga y me saque de mi zona de confort. Eso es fantástico para alguien que va iniciando la carrera , concluyó.

nelly.toche@eleconomista.mx