¿Qué es un freak, un fenómeno, un raro? Los señalamos con facilidad. A nada estamos más acostumbrados que a notar lo que se sale de nuestra normalidad.

Los freak shows conquistan en las ferias: el chivo de tres cuernos, el bebé de dos cabezas. Esos espectáculos tuvieron su momento de gloria en el siglo XIX, como un resabio de la Edad Media, como una especie de gabinete de maravillas y magia. No han desaparecido, por cierto: así como los hay en ferias de pueblo, también los han trasladado a la televisión y a la red.

La belleza, la nueva y brillante obra de teatro del dramaturgo y director David Olguín, lidia con el asunto del freak show, pero eso es sólo un pretexto para hablar de un tema mucho más importante: la belleza. ¿Qué es eso que nos arrebata los sentidos?

Julia Pastrana fue una freak de la vida real. Mexicana, sinaloense, viajó por el mundo mostrándose. ¿Cuál era su rareza? Era una mujer barbona. Su mal tiene nombre: hipertricosis lanuginosa, esto significa que tenía todo el cuerpo cubierto de pelo, como un hombre lobo.

Su dueño (digámoslo así) era el cirquero estadounidense Theodor W. Lent, con quien Julia tenía una relación compleja: negocio, objeto de contemplación y amante.

En la obra de Olguín, los géneros se cambian: a Julia la representa Mauricio Pimentel, y a Theodor, Laura Almela. Un juego que hace todavía más intrigante la pieza.

Olor a magnolias

Theodor y Julia viajan por Europa. Conquistan Inglaterra, pero pronto son desplazados por otros circos de fenómenos todavía más estridentes. No importa: como sabe todo actor de la legua, el siguiente pueblo siempre será la siguiente conquista.

Theodor, sin embargo, extraña su tierra, su sur profundo de Estados Unidos. Extraña el olor a magnolias del té que su madre le preparaba para calmar sus nervios.

Julia huele a magnolias. Julia es la normalidad de Theodor. La ama con una pasión irreverente, la encuentra única, hermosa. Cuando el mismísimo Charles Darwin le explica que su mujer no es ningún eslabón perdido sino simplemente la víctima de un mal innato, Theodor se niega a aceptarlo: no, Julia es lo irrepetible.

Durante buena parte de la obra aparece otro (interpretado por Rodrigo Espinosa), que es una voz que Theodor escucha en su cabeza y con la que pelea y discute. ¡Y cómo pelea Theodor! Su labia de merolico lo convierte en un contrincante de temer, aunque la pelea sea consigo mismo.

La belleza es eso que en cuanto toca nuestros sentidos, desaparece. O no: también puede ser algo que nos obsesione y nos enloquezca y nos ponga en la jariosa necesidad de la descarga sexual. Eso le pasa a Theodor con su Julia: la belleza es lo verdaderamente freak. Cada uno tiene su concepto de ella, y lo que consideramos precioso nos define. Para Theodor es así: las magnolias, el vestido amarillo de su Julia y su hermosa mujer velluda.

La verdadera Julia Pastrana murió lejos de su tierra, su cuerpo fue repatriado hace poco. En la obra teatral muere dando a luz el hijo de Theodor. Como el cirquero quería, era un varoncito con el mismo mal que su mujer. Un pequeño osito que nunca alcanzó a respirar porque se ahogó en la pelvis estrecha de su madre.

La actuación de Almela es estupenda, una verdadera revelación del carácter de su personaje. El Theodor Lent de Almela es apasionado, ruin, maniaco y también, simplemente, triste. Un hombre solo que siempre estará buscando a su Julia. La encuentra, por cierto, en otra mujer peluda de nombre Marie Bartel, pero no es lo mismo: ahí donde Julia lo serenaba (como el té de magnolias de su madre), Marie lo cuestiona y lo vuelve todavía más chiflado.

Rodrigo Espinosa hace también otro papel: el del enano Tom Thumb y ese sí que es un fenómeno. Agresivo y honesto hasta la crueldad. Sus escenas con Theodor son cómicas hasta el tuétano.

David Olguín dirige su propio texto de modo qué mejor palabra fenomenal. Pone en escena los vericuetos torcidos del amor y del sexo.

¿Qué es un freak? Preguntémonos eso cada vez que la belleza nos arrobe. Puede que el freak seamos nosotros mismos.

Teatro El Milagro

Milán 24, colonia Juárez

?Jueves y viernes, 8:30 pm?

Sábados, 7 pm?

Domingo, 6 pm?

Entrada: $200

concepcion.moreno@eleconomista.mx