Es difícil saber las reglas sobre quién paga en una primera cita, lo que puede generar momentos incómodos en el transcurso de la misma.

Mi hija de 23 años volvió a casa de una primera cita con algunas preguntas sobre lo que sucedió cuando llegó el momento de pagar la cuenta de la cena y la diversión de esa noche.

Ella había aceptado la invitación de un chavo de su edad. La primera escala de la cita ocurrió en un campo de golf miniatura. El mesero les preguntó si debía cobrar por separado. Hubo una pausa. Mi hija pensó que era él quien debía de cubrir el monto de la cuenta porque fue él quien la invitó a salir.

Después de unos segundos de silencio, el chavo rompió el entorno tenso, sacó su cartera y liquidó la cuenta.

Luego del minigolf, decidieron ir a cenar algo. Cuando la cuenta llegó, nuevamente se formó una pausa incómoda.

Miró la cuenta y suspiró un par de veces”, dijo mi hija. “Entonces me ofrecí a pagar”.

El chavo aceptó rápida y felizmente. Estaba muy agradecido.

Sin embargo, ella estaba decepcionada de que aceptara su oferta. “Quería que se hubiera ofrecido a pagar”, dijo. “O que al menos no me hiciera sentir mal por ofrecerme a pagar”.

Para aclarar, mi hija dijo que simpatiza con las citas de bajo presupuesto. Para ella, no se trata de que un hombre gaste mucho dinero. En sus palabras, quiere sentirse cortejada.

Sin embargo, a la pregunta de quién debe pagar en la primera cita, existen varias respuestas. Una de ellas es: depende.

La tradición dictaba que el hombre debería de pagar como parte del cortejo o por simple caballerosidad. El pensamiento de la nueva escuela es que la caballerosidad puede ser condescendiente.

Aunque las reglas han cambiado, mi hija dijo que ella y sus amigas solteras desean ser cortejadas al menos durante la primera cita y que los chavos deberían mostrar interés por consentirlas, lo que incluye pagar la cuenta en el primer encuentro.

La modernidad no cambia el hábito

En los últimos años, Match, el sitio de citas en línea, ha encuestado a unos 5,000 solteros para conocer su variedad de hábitos de citas. En su última encuesta, encontró que 91% de las mujeres piensa que el hombre debería insistir en pagar en la primera cita.

Mi hija nos preguntó a mi esposo y a mí cuál debería de ser la regla. Es cierto que, después de casi 27 años de matrimonio, hemos estado desconectados de citas durante bastante tiempo.

Le dijimos lo siguiente: si un chavo te invita a salir, él debe pagar la cuenta. La mayoría de los expertos en el tema lo siguieren como una regla empírica. Los invitados no deberían pagar.

Es cierto que esta regla se complica con las normas actuales, en donde las mujeres pueden invitar a salir a un chico o chica. Si tú eres quien invita, elige una cita que puedas pagar. Si la expectativa es que él pague, elige un lugar que tú creas que a tu date no le saldrá demasiado caro y entonces pueda correr el riesgo de enojarse.

Por cierto, escuché de mi hija que algunas mujeres, no ella, se ofenden si un chico usa un cupón o vale para cubrir el gasto en una primera cita. Qué disparate. ¿Por qué te debería de importar si con un vale subsidia la cita? Pensaría que la persona estaba siendo financieramente ingeniosa, un rasgo que lo convierte en prospecto a ser un gran compañero de vida.

No ofrezcas pagar sólo para parecer cortés. Y ciertamente no hagas esto como prueba para ver si tu date rechazará tu oferta.

Asegúrate de aceptar una cita en la que también puedas pagar, en caso de que se te solicite dividir la cuenta.

Es difícil hablar de dinero, particularmente en una primera cita. Pero éste puede ser un buen ejercicio de comunicación. Si tienes ciertas expectativas de quién debería pagar en la primera cita, trata de luchar contra la incomodidad y simplemente di la verdad. Si no va bien, al menos descartaste a alguien que no es tu alma gemela.

En fin, los tiempos cambian pero las dudas preexisten.