El embajador Alfonso de María y Campos falleció este miércoles 27 de enero de 2021 a los 71 años de edad, de acuerdo con la confirmación que ofreció a través de Twitter el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon.

El canciller mexicano publicó un mensaje para lamentar el deceso del diplomático: “Lamento el sensible fallecimiento del Embajador Alfonso de María y Campos, brillante diplomático e impulsor de la diplomacia cultural de México. Dirigió el Instituto Matías Romero y el Nacional de Antropología e Historia. Gran pérdida para quienes tuvimos la fortuna de conocerle”, escribió Ebrard acerca de quien fuera embajador de México y director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Alfonso de María y Campos Castelló (Pátzcuaro,1949) estudió la licenciatura en Derecho y la maestría en Ciencia Política en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y el doctorado en Historia en la Universidad de Cambridge. Posteriormente fue docente en la UNAM y en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

En su vasta carrera en el sector cultural destaca que fue coordinador de Extensión Universitaria en la UNAM, director general de Publicaciones del extinto Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), hoy Secretaría de Cultura, y director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de 2006 a 2012.

En su labor dentro de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a la que se incorporó en 1988, ocupó los cargos de director general de Asuntos Culturales, también fue director general para Europa en 1993. Luego fue nombrado cónsul general de México en San Francisco, California, en marzo de 2004 y se le confirió el rango de embajador del Servicio Exterior Mexicano en abril de 2005.

Finalmente, de mayo de 2013 a octubre de 2015, se desempeñó como director general del Instituto Matías Romero y de 2016 a 2018 como director general para la Región Asia-Pacífico.

Entre sus publicaciones como historiador destacan Historia de la Universidad Nacional: 1881-1929 y José Yves Limantour: 1854-1935.

La secretaria de Cultura Alejandra Frausto también lamentó el deceso del exdirector general del INAH en su cuenta de Twitter: Lamento la muerte de don Alfonso de María y Campos, quien fuera director del @INAHmx. Su paso por el Servicio Exterior Mexicano fue muy destacado, extraordinario promotor de las culturas de México. Mi pésame a sus familiares y colegas”, escribió la funcionaria.

A las condolencias del canciller Ebrard y la secretaria Frausto se sumaron también las del expresidente de México Felipe Calderón, en cuyo periodo De María y Campos estuvo al frente del INAH, y también las de José Antonio Meade Kuribreña, excanciller mexicano y excandidato presidencial.

“Con profunda pena me entero del fallecimiento del estimado Embajador Alfonso de María y Campos, quien fuese director del @INAHmx. Michoacano y patzcuarense. Descanse en paz. Mis condolencias a su familia”, escribió Calderón.

"Con profunda tristeza me entero de la muerte de Alfonso de Maria y Campos. Gran amigo. Encabezó el @imatiasromero y dirigió el @INAHmx. Hombre de diplomacia y cultura.  A su familia y a las muchas gentes que lo querían les mando un abrazo y ofrezco mis oraciones.”, compartió el excanciller Meade.

Su legado en el INAH

Alfonso de María y Campos fue director general del INAH de diciembre de 2006 a diciembre de 2012. Su periodo estuvo lastrado por enfrentamientos constantes con los sindicatos, las inconformidades por la realización de conciertos en zonas arqueológicas, y el escándalo de la iluminación en la pirámide de Teotihuacan que emprendió el gobierno del Estado de México con aprobación del Consejo de Arqueología del INAH.

Pero también fue un hombre comprometido con el cuidado y la puesta en valor del patrimonio cultural material e inmaterial de México, un hombre apasionado de su historia y de gran bagaje cultura, y un funcionario que puso la diplomacia al servicio de la expansión de la cultura mexicana en el interior; así lo recuerdan quien trabajaron con él en las distintas dependencias.

En su paso por el INAH, Alfonso de María y Campo impulsó la apertura de 14 nuevas zonas arqueológicas, y sus respectivos museos de sitio, una cifra histórica que no se había registrado antes en una administración ni en los años posteriores.

Emprendió también una ambiciosa renovación de museos a cargo del INAH con una inversión superior a los 437 millones de pesos, que incluyó las intervenciones en el Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional del Virreinato, el Museo Nacional de la Culturas, los museos regionales de Nayarit, Guadalajara y Guadalupe Zacatecas, los museos relacionados con la ruta de la Independencia en varios estados, el nuevo Museo Maya de Cancún y la recuperación de edificios conventuales del siglo XVI como el exconvento de Yanhuitlán en la Mixteca Alta, el exconvento de Santo Domingo en San Cristóbal de las Casas y el exconvento de Santa María María Magdalena Cuitzeo, por mencionar algunos.

Impulsó más de 15 exposiciones con piezas mexicanas en más de 40 ciudades del extranjero, llevando las culturas maya, olmeca, teotihuacana, mexica, las del Golfo y las populares a Londres, París, Los Ángeles, San Francisco, Washington, Berlín, Zurich, Roma, Madrid, Barcelona, Toronto, Quebec, Bogotá, Nagoya, Tokio, Johannesburgo, por mencionar algunas.

En la labor arqueológica, impulsó más de 1,400 investigaciones que resultaron en hallazgos de singular relevancia para el conocimiento de las culturas precolombinas o profundizaron y ampliaron los estudios y labores arqueológicas sobre descubrimientos recientes. Entre estos destaca las excavaciones del monolito de la diosa Tlaltecuhtli, el Calmécac, y el templo de Ehécatl, en el Templo Mayor; La tumba olmeca más antigua hasta entonces en Chiapa de Corzo; la recuperación de un sarcófago milenario en la zona arqueológica de Toniná; los monumentales jugadores del juego de pelota en Teúl, Zacatecas; consolidación del conjunto monumental de Atzompa, en Oaxaca; estudios sobre el descubrimiento del Galeón de Manila; investigaciones subacuáticas que lograron descubrir y estudiar los restos de los pobladores más antiguos de la península de Yucatán y probablemente del continente americano; el hallazgo un panteón prehispánico en Comalcalco, Tabasco; la restauración de la tumba de Pakal, en Palenque, y reposición de la lápida a su posición original; recuperación de la pinturas de Bonampak; entre muchos otros proyectos arqueológicos y de conservación.

Su labor de difusión del patrimonio cultural fue reconocida en 2010 al incluir al INAH en la terna final del Premio Príncipe de Asturias 2010 en Comunicación y Humanidades.

También, durante su administración se celebró el Primer Seminario Iberoamericano de Periodismo y Patrimonio Cultural, que convocó a más de 100 expertos y periodistas de 12 países de la región y que fue organizado en alianza con el Centro Cultural de España en México, el Instituto de Patrimonio Cultural de España, la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano Gabriel García Márquez, la agencia Notimex y el periódico El Economista.