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Misión Cassini descubre 101 géiseres en Encélado
La única fuente plausible de la formación de los géiseres es el mar, de acuerdo con Carolyn Porco, líder del equipo de imágenes de Cassini, y serán motivo de nuevas exploraciones.

A casi cuatro meses de que se dieran a conocer las evidencias de un mar de agua líquida bajo decenas de kilómetros de hielo en Encélado, la pequeña luna helada de Saturno, se presenta nueva información que hace verdaderamente trascendente la investigación.
Sin embargo, los investigadores aseguraban que no era suficiente evidencia para especular sobre la existencia de vida.
Ahora, el descubrimiento de 101 géiseres revelado por el Instituto de Ciencias Espaciales en Boulder, Colorado, da un giro a la investigación aeroespacial para hacerse la pregunta de si un segundo origen de la vida en nuestro Sistema Solar podría haber ocurrido en esta pequeña luna.
Carolyn Porco, líder del equipo de imágenes de Cassini, aseguró que a casi 10 años de la investigación, el hallazgo más importante se presenta ahora, ya que la suma de cada uno de los descubrimientos enfocados a los géiseres hace presente la idea de que hay un ambiente habitable en Encélado.
EL ORIGEN DE LOS GÉISERES
Por un periodo de casi siete años las cámaras de Cassini han inspeccionado el terreno del polo sur de la pequeña luna, una cuenca geológica única famosa por sus cuatro prominentes fracturas llamadas bandas de tigre y los géiseres de diminutas partículas de hielo y vapor de agua observados por primera vez hace casi una década.
EL RESULTADO DEL ESTUDIO TIENE VARIAS VERTIENTES:
El primero es la obtención de un mapa de 101 géiseres en erupción, cada uno saliendo desde una de las fracturas de las bandas de tigre. Para su localización se empleó el mismo proceso de triangulación utilizado para estudiar las características geológicas terrestres.
Además, existen datos sobre la gravedad en este sitio que ha permitido demostrar a los investigadores que la única fuente real del material que forman los géiseres es el mar. Se pudo demostrar que los géiseres no son un fenómeno cercano a la superficie, tienen raíces mucho más profundas, la única fuente plausible de la formación de los géiseres es el mar , dijo Porco.
Segundo. Se enfoca al modo en que se originan estas fuentes, pues los géiseres individuales coinciden con pequeñas zonas calientes. La mayor actividad de los géiseres coincidió con la mayor cantidad de radiación térmica.
Es decir, el calor observado debe ser el componente que se libera cuando se condensa vapor del géiser y la congelación de líquidos en las paredes de la fractura cerca de la superficie como los orificios de ventilación de material al espacio.
Tercero. Descubrieron que hay conductos a través de la capa de hielo que pueden permanecer abiertos desde el mar hasta la superficie, si se mantienen llenos de agua líquida, es la posibilidad de que el agua de mar pueda llegar a todo el camino hasta la superficie, no sólo como gotitas arrastradas en el vapor, sino como un líquido.
El hecho de que el mar de Encélado sea salado y con una mezcla con compuestos orgánicos que se arrojan en chorro al espacio ha planteado a la luna de Saturno como un importante objetivo para futuras exploraciones.
Cuarto. La posibilidad de un ligero cambio en la velocidad de rotación es de gran importancia, ya que podría indicar que la capa de agua líquida en Encélado es global, o sea, que se tiene un océano global.
Por último, se observaron cambios periódicos en el brillo producido por todos los géiseres mientras Encélado gira alrededor de Saturno; con ello se concluye que la apertura y cierre de las fracturas modula la expulsión de los chorros. Los investigadores encontraron que la mayor actividad de los géiseres se produce cuando las mareas producidas en la luna de Saturno son mayores.
Si se quiere planificar una misión futura a esta zona se deben comprender los detalles de la actividad geológica de esta pequeña luna y, en consecuencia, las observaciones de imágenes continuas para la variabilidad del brillo que genera Encélado y las mediciones térmicas de la cuenca de los géiseres son los principales objetivos que se replantean para el resto de la misión de Cassini.