Lectura 3:00 min
Mini milagro en escena
En su regreso al teatro, Antonio Serrano dirige un pequeño milagro.

Peter, Paul y Prince son hermanos. Es un decir: hace mucho que no se ven y, la verdad sea dicha, no se caen muy bien. Están en un aeropuerto esperando.
Resulta que su padre, el mismo padre que los abandonó cuando eran niños, va a hacer un último gran acto en China y quiere a sus hijos en el público. Verán, el padre es funambulista, equilibrista, artista de la cuerda floja, el más grande del mundo en la especialidad.
Tres hermanos se reencuentran y la figura de una padre ausente está presente en todas sus conversaciones, hasta las que se hacen en silencio. Un examen de la fraternidad, de los complejos sentimientos que se viven entre hermanos: rivalidad, nostalgia, cariño, resentimiento. Eso es la obra de teatro Cuerdas y es una maravilla.
La obra, escrita por la mexicana Bárbara Colio, ganó el Premio Nacional de Dramaturgia en el 2009. Ahora cobra vida en las manos de un hacedor de milagros: Antonio Serrano, conocido por su mayor éxito, Sexo, pudor y lágrimas, pero director todoterreno que lo mismo hace cine que telenovelas. Hace unos años que no hacía teatro, Cuerdas es su magistral regreso.
Perfectos en su rol
La obra no sería tan entrañable si no tuviera el elenco preciso. Peter es Luis Roberto Guzmán, Paul es José María Yazpik y Prince, el hermano menor, es Osvaldo Benavides. Cada uno, perfecto en su rol.
Peter, como hermano mayor, quiere creer que tiene todo bajo control, pero esconde detrás de su fachada perfecta el dolor de no ser el hijo que su padre anhelaba. Paul es el alivio cómico de la historia, desmañado, la gran decepción del equilibrista porque resulta que le tiene miedo a las alturas. Prince está furioso: preferiría mil veces quedarse con su novia, enferma de cáncer terminal, que ir a Shanghai a ver al hombre que lo desertó cuando tenía cinco años.
Cuerdas va de la comedia al drama desgarrador de un momento a otro y nunca pierde el equilibrio. Con gracia se mueve en el fino hilo de su tono y nunca se cae.
Mientras Prince camina en el aire con naturalidad, Peter lucha con sus emociones reprimidas y Paul toma una siesta, el público se enamora de los tres personajes. Los vemos siempre en movimiento, en tránsito. ¿Hacia dónde van en realidad los tres hermanos?
Es posible que Cuerdas sea la mejor obra en cartelera. Vayan a atestiguar este pequeño milagro de la escena.
Teatro López Tarso.
Av. ?Revolución 1733, San Ángel?
Viernes, 8:30 pm. Sábado, 6 y 8:30.
Domingo, 5 y 6:30.?
Boletos: $150-$450