La Organización Mundial de la Salud tiene como objetivo erradicar la hepatitis C para el año 2030. Ésta podría ser la primera enfermedad infecciosa viral crónica en ser erradicada del mundo y México ha asumido este compromiso.

La hepatitis C es un padecimiento del hígado causado por el virus del mismo nombre; ese virus puede causar hepatitis tanto aguda como crónica, cuya gravedad varía entre una molestia leve que dura algunas semanas y una enfermedad grave de por vida. Es un problema de salud pública por el número de personas que están infectadas y por ser contagiosa. Se estima que en el mundo hay 71.1 millones de personas con la enfermedad.

De acuerdo con datos de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa), en México hay entre 400,000 y 600,000 personas infectadas por el virus que, de no ser diagnosticado y tratado a tiempo, puede ocasionar padecimientos graves como cirrosis hepática y cáncer de hígado.

Nuevas investigaciones acercan la posibilidad de lograr la propuesta de la OMS. Se trata de dos antivirales de acción directa sobre el virus que combinados inhiben la replicación del virus de la hepatitis C con una alta eficacia de cura cercana a 100% que aplica para todos los genotipos.

Nuevo tratamiento

En exclusiva para El Economista, el doctor José Luis Cañadas, director médico de AbbVie, habló de Mavyret, este nuevo tratamiento. “Queremos conseguir medicamentos que cambien la fórmula en que se está tratando la enfermedad y que pueda abarcar espacios donde anteriormente no había nada”. Dijo que para la hepatitis C, el gran reto era obtener un medicamento seguro y que pueda intervenir en todos los genotipos diferentes que tiene esta enfermedad.

“Es una misma infección con diferentes caras y el problema era que para poder tratarlo se necesitaban diferentes medicamentos y formas de abordarlo. Lo que se ha conseguido finalmente es tener un medicamento único para los seis genotipos que puedan estar afectando al paciente y además está reduciendo el tiempo necesario para tratamiento, anteriormente los tiempos se iban a 12 o 24 semanas, ahora se puede tratar en ocho”.

Por su parte, la doctora Margarita Dehesa, miembro del comité científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática, habla con El Economista sobre el impacto que puede tener este hallazgo clínico.

“La Hepatitis C es un virus complejo para el cual difícilmente se tendría una vacuna en corto tiempo, por ello la salida de este medicamento es clave para la atención de la misma y facilita el manejo de los pacientes”.

La especialista califica estos avances científicos como un milagro “porque nunca pensamos que tuviésemos en un tiempo tan corto medicamentos tan efectivos que puedan curar casi a 100 por ciento. Ahora el objetivo principal será buscar a los pacientes, diagnosticar y tratar, para no tener que llegar a trasplantar o perder una vida”. Agregó que 70% de los casos no sabe que está infectado.

Distribución en el sistema de salud pública

En México ya existen antivirales de acción directa en el cuadro básico y que son utilizados en instituciones de seguridad social, “el problema es que sólo están dirigidos para el genotipo uno, que si bien, es el más común en México, dejaba fuera a 30% de personas que pudieran tener cualquiera de los otros”, dijo el doctor Cañadas.

La doctora Dehesa agregó que al hablar de curas, también se habla de ahorros significativos para el sistema en cuestión económica, por lo que debería ser prioritaria para los diferentes sistemas de salud pública su adquisición. “Tenemos que luchar, pues no son medicamentos baratos, requerimos que las instituciones los adquieran”.

Explicó que el medicamento se va a comprar para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aunque no precisó la fecha. Dijo que en pláticas con las autoridades de este instituto se tiene la indicación de comprar medicamentos para todos los genotipos y ésta es una clara opción. También habló del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y su postura favorable de adquirir el tratamiento. Para el Seguro Popular, hizo hincapié en que tendría que estar, ya que cubre una gran cantidad de población.

Este medicamento ya fue aprobado por la FDA y la EMA en Europa y prácticamente en todos los países europeos está siendo utilizado desde hace un año con los mismos resultados en vida real que los observados en las etapas de investigación clínica. En México ya está aprobado por la Cofepris, ya tiene clave de cuadro básico y esta semana entra al sistema de la Sedena, donde se presenta a un grupo importante de especialistas que atienden la enfermedad en nuestro país y ya estará disponible para la población, además ya se está presentando la información al IMSS para que pueda revisarlo y tomar la decisión que considere.

nelly.toche@eleconomista.mx