Maximiliano yace en la mazmorra. Se pregunta por qué el fin de su vida tendrá que precipitarse ahora, en plenitud de sus facultades, cuando está perfectamente consciente de todo lo que sucede a su alrededor.

Son las últimas horas del heredero de los Habsburgo, de Maximiliano I de México. Es el 19 de junio de 1867. No llegará a cumplir los 35 años el segundo emperador del México independiente. El gobierno de Benito Juárez lo va a fusilar. Mientras espera la llegada del final, Maximiliano cavila.

No fue un buen gobernante en modo alguno , dice Héctor Zagal, autor de la novela Imperio que ahora, en forma de teatro, se presenta en el Alcázar de Chapultepec. Como estaba tan atrás en la línea de sucesión (del Imperio austrohúngaro), no sabía finanzas, era un hombre inseguro, eso sí, muy carismático. Por ese carisma, en parte, es enviado a la aventura mexicana .

El Segundo Imperio Mexicano (el primero fue aquella chifladura de Agustín de Iturbide) es un imperio que nació muerto , continúa Zagal. Como cuenta la novela, el imperio de Maximiliano fue el resultado de un tráfico de influencias, muy a la moderna, un acuerdo entre conservadores mexicanos y Austria-Hungría, donde la simpatía de Maximiliano pesaba al heredero, Carlos Luis de Austria.

Comparado con Benito Juárez, Maximiliano languidecía políticamente, pero tenía una sensibilidad que no tenían los liberales (el partido de Juárez); mientras Juárez creía firmemente en la castellanización de los indígenas, Maximiliano se interesaba por sus formas y costumbres, las respetaba.

Mientras Benito Juárez tiene un proyecto económico de nación, Maximiliano más bien tiene un proyecto cultural .

No hemos cambiado tanto

Un punto fascinante tanto de la novela como de la puesta teatral es la relación de Maximiliano con Carlota, su mujer. Carlota es un personaje más interesante, más literario. Noticias del imperio de Del Paso da una cuenta perfecta de la Carlota enloquecida, una lady Macbeth tropicalizada, enloquecida y al final, más sola que un páramo.

¿Por qué Maximiliano acepta la rifa del tigre de gobernar un país que ni siquiera conoce? Esa es la gran pregunta de la obra. Zagal: Una parte fue una ingenuidad muy propia de la personalidad de Maximiliano, y otra fue la ambición de Carlota. Muy influido por su mujer, Maximiliano emprende el viaje del que no saldrá con vida .

México es un país políticamente polarizado, con una oposición que hace tambalear al presidente, con un gobierno que pretende varias reformas, algunas funcionan, otras no. No estamos hablando del 2016, como explica Zagal, sino de 1864, el año en que comienza el Segundo Imperio Mexicano. La verdad es que no hemos cambiado mucho en un siglo .

Imperio, la obra de teatro, es un monólogo de tono triste. Es difícil ver a Maximiliano como un enemigo de México. Lo cierto es que luce como la víctima de una tormenta perfecta. No la vio venir.

Hay mucha información de los últimos días del emperador , dice Zagal. Sabemos, por ejemplo, que su última comida consistió en vino tinto, pan, pollo y café. Y que estaba muy enfermo, atiborrado de opio por los médicos. También sabemos que Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada fueron a contemplar el cadáver mal embalsamado de Maximiliano, colgado del techo . Como una res a la que se puede vilipendiar.

Cuenta Imperio que Maximiliano no fue derrotado por el gobierno de Juárez, que estaba en bancarrota, sino por la presión de Estados Unidos, que no quería tener tan cerca la influencia de Europa.

Imperio no tiene escenografía porque se representa en el lugar mismo donde Maximiliano vivió sus breves días de esplendor en nuestro país: el Castillo de Chapultepec. La puesta es una armonía entre los pensamientos en voz alta del fallido gobernante y un piano lleno de melancolía.

Para Zagal, la verdad es que México no aprende de su pasado. Repetimos los mismos errores. Creemos en la concentración de poder, somos adictos a la autocracia. Pareciera que cada vez que este país quiere confiar en la democracia, no avanza .

Por eso, agrega esta reportera, solemos votar a favor del autoritarismo en diversas encuestas internacionales sobre tendencias políticas, como el Latinobarómetro.

¿Qué se puede hacer para no repetir nuestros desatinos? Conocer nuestra historia , dice Héctor Zagal sin dudarlo. Por eso una obra de teatro como Imperio es importante .

Imperio?

Castillo de Chapultepec?

Sábados, 8 pm.?

Domingos, 7 pm.?

Entrada: $300

concepcion.moreno@eleconomista.mx