Con la presencia del rector de la UNAM, Enrique Graue, y de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, se entregaron dos Medallas Bellas Artes a los arquitectos Xavier Cortés Rocha y Agustín Hernández Navarro.

La Medalla Bellas Artes es el máximo galardón que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) que fue instituido en el año de 1993 y que reconoce, desde entonces, a creadores y artistas que por su trayectoria hayan realizado aportes significativos a la cultura mexicana.

Este año los merecedores de dicha medalla son Agustín Hernández Navarro en la categoría de Arquitectura, quien ha aportado sitios emblemáticos vigentes de la arquitectura mexicana como son el Heroico Colegio Militar, inspirado en las zonas arqueológicas de Monte Albán y Teotihuacan, así como el Centro Corporativo Calakmul (conocido como la Lavadora) en Santa Fe, Ciudad de México, y también participó en el proyecto de la nueva sede del Senado de la República.

“Dr. Atl mediante una carta me alaba el proyecto de mi tesis, veía volcanes en mi proyecto arquitectónico, en la praxis puse todo mi cariño y toda mi imaginación. He buscado que la arquitectura no sea un construcción más, que llegue a una construcción superior del arte, en ella intervienen la estructura, la forma, la estética, la estática y la economía, también la geometría que ha acompañado mis construcciones. Mi búsqueda ha sido una arquitectura totalmente mexicana y que sea un ejemplo para los jóvenes”, dijo el galardonado Agustín Hernández Navarro.

Su estilo fue definido desde 1954 como arquitectura emocional cuando se graduó de la Escuela Nacional de Arquitectura, cuya tesis de grado fue marcada por la influencia del arquitecto mexicano de origen alemán Mathias Goeritz.

La Medalla Bellas Artes en la categoría de Patrimonio se otorgó al profesor emérito de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien actualmente coordina la materia “Evolución de las ciudades de México” en la maestría en Arquitectura, en el campo de restauración de monumentos, y quien por varios semestres también participó como profesor en el taller de restauración de esa facultad.

“Recibir la Medalla Bellas Artes en Patrimonio, la primera que se otorga en esta categoría es un privilegio. El patrimonio debe ser protegido porque es testimonio de preservación de modelos de vida, que nos une y que está vinculado con la identidad. La circunstancia que me llevó de lleno al patrimonio es que fui invitado a la Dirección de Patrimonio Cultural con la misión de atender los monumentos propiedad de la nación, ocupé ese cargo nueve años, donde conocí a Lucina Jiménez (actual directora general del INBAL)”, destacó Cortés Rocha.

Su arquitectura se remonta al conocimiento del Virreinato. Se le atribuye también ser secretario general de la UNAM y rector sustituto durante la huelga de 1999, así como director de la Facultad de Arquitectura. Ha dirigido proyectos de restauración del Palacio de la Antigua Escuela de Medicina, la primera sede de la Universidad, en la calle de Moneda; la Fonoteca Nacional, la Basílica de Guadalupe, el Palacio Nacional y el Centro de las Artes en la antigua fábrica de hilados de San Luis Apizaquito, Tlaxcala.

Sobre los sismos, el arquitecto Rocha dijo que los pasados terremotos del 2017 dejaron un daño inédito al patrimonio cultural, mencionó que el proceso ha sido difícil por la “tramitología” que no es acorde con una emergencia. Destacó que las intervenciones a los monumentos deben documentarse para futuros eventos similares, pues expresó que, además de un tema técnico, este tema también es social.

Xavier Cortés Rocha

(Tampico, Tamaulipas 1943)

Es el primer galardonado con la Medalla Bellas Artes en Patrimonio; forma parte de la Comisión Nacional de Monumentos Artísticos del INBAL y tiene estudios en Urbanismo por la Universidad de París. Ha recibido también distinciones de la Orden Isabel la Católica por el gobierno de España y el Premio Federico Sescosse del Icomos México.

Agustín Hernández Navarro

(Ciudad de México 1924)

Entre sus obras más representativas se encuentran la Escuela de Ballet Folclórico, el Pabellón Mexicano de la Expo 70 en Osaka, Japón, y entre los reconocimientos más destacados se encuentran el Premio de Laboratorio Clarion American Richter de México y la medalla de oro de la Segunda Bienal de México, así como la Medalla Trienal InterArch en el 2006 en Sofía, Bulgaria.

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