Aprovechando el día, he aquí una pequeña colección, tomada principalmente de la literatura contemporánea, de mujeres entrañables, complicadas, con relaciones tortuosas con sus hijos. Madres, al fin, como todos las tenemos, queremos y, en ocasiones, hasta padecemos.

Incluimos a los varios hijos porque, bueno, son inseparables.

El amor es atento

Gran narradora y periodista combativa, la brasileña Clarice Lispector tenía un lado oculto: bajo seudónimo hizo páginas femeninas para varias publicaciones. Amenas, ligeras y supuestamente un poco bobas, sus colaboraciones están compendiadas en Correo femenino (Siruela), donde podemos leer, entre muchas otras, la siguiente advertencia sobre el amor de una madre por su hijo:

... es devoción, cuidado, orientación y, sobre todo, participación en sus problemas y dificultades. Toda madre debe conocer al hijo que trajo al mundo, y eso se consigue acercándose a él […] Dejarlo completamente entregado a los cuidados de una extraña, una niñera, viéndolo sólo unos minutos, besándolo apresuradamente cuando se le exhibe ante las visitas es más que un error. Es un crimen .

Lispector aclara: No creo que mis lectoras sean así .

Toda una heroína

Pocos personajes maternos más amorosos, en el sentido que le da Clarice Lispector, podremos encontrar en la literatura reciente que Lorenza, de la novela Demasiados héroes de Laura Restrepo (Alfaguara).

Esta mamá, inmensamente cariñosa sin ser invasiva, acompaña a su hijo en los momentos más difíciles de su peculiar adolescencia: cuando va a conocer al padre que lo abandonó, a lo que se debe sumar toda la catarata de momentos difíciles de toda adolescencia: los reproches y desplantes, los desparpajos del ánimo de un hijo que crece sin saber muy bien hacia dónde, pero que ella ve con orgullo y comprensión.

La educación, ¿De ida y vuelta?

Si bien "Fruta verde" de Enrique Serna (Planeta) es una novela protagonizada por un joven que busca su camino, el personaje de la madre es particularmente llamativo y un poco temible.

Mientras su rígida moral se resquebraja al percibir el complejo inicio de su hijo en el amor y la sexualidad, Paula Recillas tiene una oportunidad de disfrutar ella misma de la pasión erótica que se ha negado durante años.

Saber si esta dama de acero logrará conmoverse y suavizarse, aprender de su hijo, es uno de los hilos más tensos e interesantes de una rica trama.

Sabia presencia, hasta en ausencia

Nikki Eaton es una rebelde. Lo fue de pequeña y ya treintañera lo sigue siendo. Su oposición a su madre es constante y frontal.

Pero este personaje de "Mamá" (Alfaguara) de Joyce Carol Oates, de quien nunca se dirá suficientes veces que es una eterna candidata al Nobel, se enfrentará al hecho terrible no sólo de la muerte prematura de su madre, sino de que ésta sucede en circunstancias poco claras y antinaturales.

Bajo esta sombra, Nikki se dedica a conocer las cosas de su madre, en un principio con la intención de hacer una repartición con su hermana.

Pero poco a poco se da cuenta de quién era en realidad la mujer que le dio la vida y, ante eso, la reconciliación es inevitable.

El hijo ejemplar

El personaje de hijo ejemplar no es literario: es Alex, de ¡Adiós a Lenin! (Zima), película de Wolfgang Becker.

La alegría de Alex porque su madre ha despertado de un coma después de ocho meses, se ve de inmediato superada por la tremenda obligación que este hecho conlleva para el hijo:

Christiane, la madre, tiene el corazón muy débil, cualquier sobresalto podría matarla, y qué podría desconcertar más a esta acérrima militante comunista de Alemania del Este que saber que ha caído el Muro de Berlín y, lo que es peor, que la mayor parte de sus compatriotas están contentos con la idea de integrarse a la corrupta y pervertida sociedad capitalista.

Alex se avoca entonces a la tarea de recrear el mundo entero para su madre (bueno, al menos la parte que la rodea), para que crea que la vida sigue siendo como era.

Hijo ejemplar y sobresaliente que a fin de cuentas tampoco hace más que lo que todas las madres hacen por sus hijos: darles el mundo.

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