De acuerdo con el Inventario Nacional de Residuos de Aparatos Electrónicos y Eléctricos, el 6% de los residuos electrónicos que se generan cada año cuentan con materiales altamente contaminantes, como metales pesados, baterías y plásticos con retardantes de flama, los cuales pueden provocar graves daños a la salud y al medio ambiente, a la par, dar solución a este problema ambiental y de salud podría traer un amplio beneficio a los consumidores y a todos los involucrados en la industria de la tecnología; ya que 65% de los materiales que componen los residuos electrónicos se pueden extraer con gran potencial económico. “Estamos hablando de metales preciosos, como oro, plata, paladio y plásticos reciclables”, dijo Ricardo Ortiz Conde, director general de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Es por ello que esta dependencia junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México promueven el proyecto Residuos COP, que ahora gestiona el desarrollo de Planes de Manejo Piloto en Baja California, la Ciudad de México y Jalisco, las entidades de mayor generación de basura electrónica, “trabajaremos de la mano de autoridades locales e industriales y otros actores relevantes para el desarrollo de soluciones efectivas”, dijo Ives Gómez Salas, Coordinador General de Proyectos COP del PNUD en México.

En conferencia de prensa virtual, los proponentes de este proyecto hicieron un llamado a los legisladores e iniciativa privada a fortalecer el marco jurídico nacional e intercambiar las mejores prácticas de negocio y ambientales, pues aseguran es fundamental salvaguardar la salud de la población en México e impulsar una economía circular y responsable.

Las entidades antes mencionadas cuentan con un volumen de generación anual de 58,000, 117,000 y 82,000 toneladas de residuos electrónicos, respectivamente, pero de manera general existen 1.1 millones de toneladas de residuos electrónicos y eléctricos anualmente, de esos aproximadamente 460,000 toneladas corresponden solamente a residuos electrónicos, que es donde se concentran elementos peligrosos que hacen necesario su manejo diferenciado.

Peor aún, se estima que la generación de residuos electrónicos podría crecer en México 17% para 2025, además, “el aumento en la compra de televisiones, computadoras y teléfonos móviles por el teletrabajo y la educación a distancia por Covid-19, puede aumentar el riesgo de exposición a sustancias altamente tóxicas”.

Prueba de ello, es que la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) reportó un incremento de hasta 75% en ventas de computadoras y laptops durante el Hot Sale 2020, en comparación con el año anterior. Asimismo, la AMVO prevé que más de 50% de los consumidores planean adquirir artículos electrónicos durante la próxima edición del Buen Fin, 30% buscará consolas y videojuegos, mientras que 29% comprará teléfonos móviles.

nelly.toche@eleconomista.mx

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