Ciencia, tecnología e innovación (CTI) son temas que quedaron fuera del discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador durante el tercer informe de gobierno en Palacio Nacional, esto no sorprende pues desde el inicio de su mandato el funcionario no se comprometió a realizar algún cambio sustancial, incluso dijo que no se comprometía a llegar al 1% del Producto Interno Bruto en la materia y que solo buscaría mantener el presupuesto.

En el documento entregado a la Cámara de Diputados se puede leer en el apartado 3 de Economía un subtítulo dedicado a ciencia y tecnología. En él se desglosan temas que han estado en polémica constante como los Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces), la desaparición de los fondos mixtos y sectoriales, el apoyo a través de becas a estudiantes y académicos, el Sistema Nacional de Investigadores, o las Cátedras Conacyt.

Desde que el presidente de la República nombró como titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la cabeza del sector, a María Elena Álvarez-Buylla, diversas problemáticas se han denunciado. Retrasos en pagos de becas, tanto nacionales como en el extranjero, la desaparición del Foro Consultivo Científico y Tecnológico A.C. como órgano externo de consulta y opinión, problemas con los integrantes del Sistema Nacional de Investigadores, quienes han salido a las calles y se han organizado en grupos como la Red ProCienciaMx, despidos injustificados en el Programa Cátedras Conacyt, cuyos afectados están al borde de una huelga, eliminación de apoyos a través de las academias, entre otros.

Como especie de respuesta a la inconformidad que se ha evidenciado en el sector, el informe asegura que se requiere modificar el enfoque de una ciencia que promueve la competencia entre individuos a una ciencia que favorezca la colaboración, así como un cambio de paradigma del enfoque de mercado hacia una ciencia comprometida con la sociedad, con la riqueza biocultural, la protección al ambiente y los bienes comunes de la nación.

Con este criterio se asegura que este gobierno se aboca a organizar esfuerzos de investigación en torno a problemáticas nacionales concretas, que por su importancia y gravedad requieren de una atención urgente y de una solución integral, profunda y amplia.

El informe refiere que, por ejemplo, se tienen 192 beneficiarios relativos a los Pronaces y que el 24 de marzo de 2021 se publicaron las convocatorias en materia de soberanía alimentaria, mismas que se encuentran en proceso de evaluación. Por otra parte, el 30 de septiembre de 2020, se publicaron los resultados de la convocatoria de Ciencia de Frontera 2019, modalidades Individual y de Grupo y el 18 de diciembre de 2020 en la modalidad Sinergias.

Bajo el esquema de Redes Horizontales del Conocimiento, en el periodo 1 de septiembre de 2020 y 30 de junio de 2021, se otorgaron 30 millones de pesos a 30 proyectos. Para la Convocatoria 2020 de “Apoyos para Acciones de Mantenimiento de Infraestructura Científica en Laboratorios Nacionales Conacyt”, de agosto a noviembre de 2020 se formalizaron 52 apoyos por casi 50 millones de pesos para el mantenimiento de infraestructura científica en los Laboratorios Nacionales. Agregan que durante el primer trimestre de 2021 se refundó el Programa de Laboratorios Nacionales. Además, desde junio de 2021 se encuentran en desarrollo 22 proyectos de jardines etnobiológicos ubicados en 22 entidades federativas.

Extinción de fideicomisos

El informe explica que derivado del decreto ordenó la extinción de los fideicomisos públicos, mandatos públicos y análogos, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 2 de abril de 2020, se transfirió la totalidad de los recursos a la Tesorería de la Federación, como indica el decreto del 6 de noviembre de 2020, aproximadamente alrededor de 250,000 millones de pesos: “estaríamos hablando como de un punto porcentual del PIB”, dijo el mandatario el 3 de abril del 2020; no obstante el presupuesto total para ciencia y tecnología en 2021, 102,720.8  millones de pesos, el menor en 20 años, que además se distribuye y diluye entre nueve secretarías, apenas alcanza un 0.38% del Producto Interno Bruto. De esta cifra, le corresponden al Conacyt, 26,570 millones de pesos.

Becas se incrementan

Durante el periodo del 1 de septiembre de 2020 al 30 de junio de 2021 se otorgaron 63,444 becas de posgrado de las cuales 20,035 son nuevas y equivalen a un incremento de 24.9% con respecto al periodo anterior, y se distribuyen de la siguiente manera: 86.0% corresponden a la modalidad de Becas Nacionales (54,555); 5.3% a Becas al Extranjero (3,390); 6.5% a Becas Específicas (4,113), y 2.2% a Becas de Consolidación (1,386).

Además se instituyó por primera vez la Feria Nacional y Latinoamericana de Humanidades Ciencias e Ingenierías– ATHENA. Como parte de los resultados de esta convocatoria se recibieron, siguieron y evaluaron 37 proyectos, de los cuales, 13 fueron proyectos de cuatro países latinoamericanos y 24 constituyen proyectos de México, distribuidos en nueve entidades federativas.

SNI y Cátedras Conacyt

Respecto al Sistema Nacional de Investigadores, se informa que hay 35,160 integrantes, 6% más que los registrados en 2020; 38.2% (13,429) son mujeres y 61.8% (21,731) hombres. La distribución por categorías y niveles es: 52.2% se concentran en el nivel 1, 26.1% son candidatos, 14.1% están en el nivel 2 y 7.6% son nivel 3.

El Programa de Cátedras Conacyt mantuvo a 1,237 catedráticos y catedráticas. Al 30 de junio de 2021, el 13.5% (167) de las cátedras vigentes se concentran en la Ciudad de México, mientras que 86.5% (1,070) de las catedráticas y catedráticos se distribuyen en el resto del país.

Innovación

En la materia se explica que se pretende evolucionar de una triple hélice, dónde tradicionalmente se vincula al gobierno, la academia y la industria, hacia una pentahélice, incorporando a la sociedad y el ambiente como elementos fundamentales del modelo.

Por ello durante el mes de noviembre del 2020 se realizó la ministración a 10 proyectos bandera por un monto de 380 millones de pesos, y que al mes de junio 2021 se encuentran en desarrollo. Entre estos se destacan las vacunas mexicanas Patria y anti-salmonella, la vigilancia genómica de SARS-CoV-2, dispositivos médicos para la atención de padecimientos cardiovasculares, fármacos anticancerígenos; y la creación y fortalecimiento de dos laboratorios nacionales.

nelly.toche@eleconomista.mx