Adaptar las clases a un nuevo entorno a consecuencia del distanciamiento social no ha sido una tarea fácil para muchas instituciones educativas, ni para sus profesores y estudiantes.

Sin embargo, se han tenido que acelerar los motores e innovar en cuanto a las formas de transmitir el aprendizaje y adentrarse a las nuevas tecnologías para seguir avanzando.

Sobre la marcha se han tenido que aprender a utilizar los Sistemas de Gestión de Aprendizaje LMS, por sus siglas en inglés (Learning Management System), tales como Moodle, Google Classroom, o Blackboard, donde algunas escuelas ya estaban más habituadas que otras. Así como también herramientas que permiten la interacción síncrona con los alumnos como: Zoom, Sky, Google Meet e incluso aplicaciones para hacer más dinámica la enseñanza como kahoot, nearpod, etcétera.

De acuerdo con el informe Retos de la Educación a Distancia en la Contingencia Covid-19, elaborado por la Coordinación de Desarrollo Educativo e Innovación Curricular de la UNAM (CODEIC), se muestra que los recursos tecnológicos que los docentes están utilizando en su trabajo a distancia se agrupan en cuatro tipos: De comunicación (Facebook, Twitter, WhatsApp, Correo electrónico). De trabajo académico (Moodle, Google Suite, Google Classroom, Teams). De almacenamiento: (Dropbox o Google drive). De trabajo sincrónico (Skype, Google Hangouts, Zoom). En dicho informe se muestran los resultados de una encuesta rápida, aplicada a 788 docentes que han participado en actividades de Educación Continua en la CODEIC de la UNAM.

Dentro del documento se destaca también el tipo de problemáticas que están enfrentando tanto los docentes como los estudiantes para continuar con su aprendizaje y darles continuidad a los cursos.

En lo que se refiere a los docentes las principales complicaciones se agrupan en: la dinámica y carga de trabajo que implica ejercer la docencia no presencial, dificultades en la disponibilidad y uso de las tecnologías y situaciones personales de los profesores.

En lo que se refiere a las dificultes que expresan los estudiantes para continuar con sus cursos a distancia se encuentran: baja disposición y actitud, falta de habilidades digitales y de estudio para esta modalidad, carencia de infraestructura y recursos económicos y problemas en la comunicación entre estudiantes y docentes.

En el informe se muestra también que la transición de las clases presenciales al entorno virtual no ha sido fácil, y México todavía se encuentra muy rezagado en la transformación digital de la enseñanza, sin embargo, la pandemia del coronavirus estará acelerando los procesos.