“La nostalgia fue la que nos hizo recrear un circo a nivel teatral, porque se nos están acabando, y esas grandes empresas circenses están desapareciendo. No falta mucho para que dejen de existir como tal”, nos dice Erick Murias, director del espectáculo para toda la familia Vagabondo Circo que se presenta los fines de semana en el Teatro Julio Castillo, hasta el 18 de marzo.

Pero en el show no sólo habrá nostalgia, también mucha risa, y es que precisamente se trata de rendir homenaje a la figura del payaso y contagiar a las nuevas generaciones: “Quise mostrar que los payasos, lejos de dar miedo, pueden hacer reír. A los que hacemos el espectáculo nos tocó ver, de niños, el último piquito de un circo maravilloso y bello, y quise llevar eso a escena”, comenta Erick.

El director cree que la ley que prohibió que se utilizaran animales fue un clavo en la industria circense: “Tuvimos cierta esperanza de que la ley alentaría a los artistas para crear nuevas cosas, pero iba de la mano con los empresarios y que ellos pudieran apostar por un circo artístico y creativo pero no sucedió. Ahora la gente no va al circo si no se presenta un personaje mediocre televisivo como Los destrampados y Chuponcito. Y me da pena ajena que un espectáculo tan maravilloso como el circo tenga que prostituirse con elementos comerciales para atraer taquilla”.

Si bien Erick no está de acuerdo con el uso de animales en los circos y zoológicos cree que en vez de prohibirse debía haberse legislado: “Sí había maltrato animal en circos. Ahí están los videos pero yo de primera mano no lo vi. Yo estuve en el Circo Atayde y lo que pude ver es un cariño inmenso y un trato espectacular a los animales quienes eran parte de la familia circense, eran compañeros de escena. No dejan de ser animales y deben de estar en su hábitat, y no entreteniendo a las personas, había gente a la que le gustaba, y quién soy yo para juzgar una tradición de hace 250 años”.

El espectáculo parte de la siguiente anécdota: En su eterno andar, dos clowns vagabundos se encuentran con un bote de basura en el que descubren, entre otras cosas, un mágico silbato que, al momento de accionarlo, los lleva a una pista de circo. El público encontrará divertimento sin palabras que evoca a los sorprendentes actos del circo clásico y al mundo lúdico y entrañable del clown.

“Los payasos son la caricatura del ser humano y hacen reír por eso, y por eso también siguen vigentes. El lenguaje está cambiando y por eso lo abordamos desde un acercamiento teatral”, nos comenta Erick.

Vagabondo Circo es un espectáculo de Los Estrouberry Clowns, una compañía de artes escénicas y circenses, y teatro de calle fundada en 2015 e integrada por exponentes del clown y el circo en México. Se ha presentado en foros como el Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México y el Encuentro Internacional de Clown.
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