“De repente nadie quiere hablar de epilepsia, es una enfermedad con un gran estigma, pero para los profesionales de la salud es crucial atenderla de manera temprana”, aseguró el Dr. Joseph I. Sirven, jefe del departamento de Neurología de Mayo Clinic, en entrevista.

La epilepsia es un trastorno del sistema nervioso central en el que la actividad cerebral se altera, lo que provoca convulsiones o periodos de comportamiento inusual y, a veces, pérdida de la conciencia.

Puesto que su único síntoma son las crisis epilépticas intermitentes, la mayoría de las personas con este trastorno es plenamente capaz el resto de su tiempo. Sin embargo, esta manifestación es suficiente para cambiar por completo la vida de una persona, pues la sociedad al desconocer la enfermedad llega a relegar a esta población.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, se calcula que en México hay 2 millones de personas con epilepsia y se manifiesta con mayor frecuencia durante la infancia y en adultos mayores de 60 años.

“El estigma de la epilepsia es la peor condición de la enfermedad hablando de los efectos atípicos”, explicó el también director del programa de epilepsia de Mayo Clinic y editor en jefe de la publicación Epilepsy.com. “Estas personas pierden licencia de conducir, seguros médicos y hasta empleo, esto les preocupa a las personas, por lo que son algunas de las razones por las que se oculta el tema”. Por ello el Dr. Sirven habló de educación, para decirle a la comunidad que esto no se debe poner en la sombra, pues desde ahí empieza el problema de diagnósticos y tratamientos tardíos.

Cualquier persona puede padecer epilepsia. La epilepsia afecta tanto a hombres como a mujeres de todas las razas, grupos étnicos y edades, pero el investigador se ha enfocado en el estudio de la enfermedad en población hispana. “A pesar de que la epilepsia no tiene una característica específica, para los hispanos sí hay aspectos en los que se puede poner mayor atención para su detección en esta población”, mencionó.

“Lo que hemos encontrado es que muchas de las causas de la epilepsia están relacionadas con las enfermedades y condiciones recurrentes. También personas con impactos cerebrales aumentan el riesgo de presentar crisis de epilepsia. Otro factor es la condición de demencia, muy presente en esta población e incluso pueden ocurrir juntos”, expresó.

Aseguró que a través de estas investigaciones lo que se busca son diagnósticos tempranos para personas con riesgo aumentado “y si se tienen resultados anticipados, encontrar el tratamiento también es primordial, ya que hoy en día hay muchas cosas que pueden ayudar a estos pacientes”.

Recordó que la única manera hasta ahora de controlar por completo la epilepsia es la cirugía, pero no todo el mundo es candidato a este procedimiento, por ello la investigación en medicamentos y aparatos que contengan la enfermedad son igual de importantes para estos pacientes.

Sobre esto, dijo que se está trabajando en la creación de dispositivos que vigilan las ondas anormales y que se pueden implantar y conectarse al cerebro para controlar los ataques en algunos casos y en otros se tenga la oportunidad de predecir cuándo esto va a pasar.

Recordó que la población debe estar atenta a los síntomas y en dado caso de percatarse de algo anormal, acudir con un neurólogo, el cual tendrá como herramienta principal de diagnóstico el electroencefalograma y la resonancia magnética, “éstas son las partes esenciales para un diagnóstico y encontrar el tratamiento que será el más adecuado”, concluyó.

nelly.toche@eleconomista.mx