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Hacen bioplásticos de hueso de aguacate
A partir de una investigación de Scott Munguía, dos estudiantes de Química, uno de Administración y un economista levantan Biofase.

Aún no termina su carrera profesional, pero ya se convirtió en la primera persona en el mundo en transformar huesos de aguacate en materia prima para hacer bolsas de supermercado, cucharas, platos y otros productos que se degradan en seis meses o cinco años, según el tipo de objeto que se produzca.
La tecnología, que ya está patentada en México y en proceso en Estados Unidos, fue desarrollada e investigada en 30 meses por iniciativa de Scott Munguía Olvera, quien con 23 años de edad no sólo espera obtener el título de Ingeniero Químico Administrador, también aspira a conquistar a mediano plazo el mercado mundial.
Ya había escuchado de las propiedades del hueso del aguacate y de los bioplásticos pensé en una forma de procesar algunos componentes del hueso de este fruto y luego en el laboratorio hice modificaciones químicas hasta que obtuve el biopolímero y luego el material termoplástico , explicó en entrevista Munguía Olvera, quien ya es reconocido a nivel internacional por su innovación sustentable.
Luego de obtener el termoplástico (es un plástico que se derrite cuando se calienta y se endurece cuando se enfría lo suficiente), Munguía decidió que era conveniente hacer algo más grande y llegar al mercado con nuestra empresa, que se llama Biofase .
Incluyó en su equipo de trabajo a dos amigos, Ernesto López Sáenz e Ignacio Rosales Núñez; pero también a su hermano Jason, el único que a sus 22 años ya concluyó su carrera en Administración Financiera.
Los químicos somos Ignacio y yo, tenemos a mi hermano y a Ernesto, que es economista , comentó Scott, quien, a su vez, afirmó que no tiene familiares científicos y que su iniciativa nació de la curiosidad por saber si esa idea de convertir un compuesto del hueso de aguacate a bioplástico era posible .
México aguacatero
A la pregunta de qué tan factible es hacer bioplásticos del aguacate cuando este producto tiene temporadas en las que su precio se dispara, Scott Munguía responde: Planteamos usar las 39,700 toneladas de huesos desechados por las aproximadamente 30 empresas mexicanas que procesan e industrializan el aguacate para mandarlo a Europa o Estados Unidos esa cantidad nos da para cubrir ocho veces la demanda nacional de bioplásticos .
Veintiocho entidades federativas convierten a México en el principal país productor y exportador de aguacate (también es el principal consumidor) con una producción de 1 millón 200,000 toneladas al año, producidas en alrededor de 142,000 hectáreas, siendo Michoacán el estado líder en la producción de este producto a nivel nacional.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, el aguacate tiene una variada posibilidad de usos como producto industrializado: pulpas para productos untables, aceites (para fines cosméticos, farmacéuticos o comestible como aceite extrafino), aguacate congelado (materia prima para cosméticos o comestible) y aguacate deshidratado .
Ahora el hueso también ayudará a tener un ambiente más sano, pues una bolsa hecha de bioplástico puede ser enterrada en el jardín, junto a la materia orgánica, porque ésta se degradará en seis meses y además servirá de abono para las plantas.
El reto
Biofase vende resina de bioplástico, no cubiertos ni bolsas, no nuestros productos son materia prima para maquilar diversos productos , indicó Munguía Olvera, quien destacó que el costo no es tan elevado comparado con el impacto positivo al ambiente: 1 kilo de polímero de petróleo cuesta como 23 pesos, cuando 1 kilo de resina de bioplástico anda entre 35 a 50 pesos .
En México no existen leyes ni normas que exijan el uso de bioplásticos, más bien promueven cosas como los plásticos oxobiodegradables. Por ejemplo, con un aditivo que quiebra al polímero del petróleo en partes pequeñas, comentó.
Esto quiere decir que las bolsas oxobiodegradables se quedan en la tierra en forma de micropartículas de plásticos que la tierra no absorbe. Entonces su proceso es de degradación y no de biodegradación o de bioasimilación. La bolsa no se convierte en biomasa ya que no es compostable.
El reto es impulsar esta tecnología ya tenemos acercamiento con cadenas de supermercados porque están interesadas en el concepto y aplicación de la huella verde y creemos que el consumo de bioplásticos crecerá poco a poco pero en países como Estados Unidos y Europa podemos tener mayor impacto, por la cultura que en el propio consumidor ya existe , concluyó el empresario todavía estudiante.
elizabeth.ruiz@eleconomista.mx