La compañía Gibson, fabricante de guitarras icónicas en los escenarios del rock and roll, pidió protección federal ante sus acreedores debido a las abultadas deudas que ha contraído.

Según los documentos financieros presentados el martes, Gibson Brands Inc emprenderá una reestructuración por un tiempo, en el que seguirá operando con 135 millones de dólares prestados.

Gibson fue fundada en 1894 y tiene su sede en Nashville, Tennessee. Es también fabricante de las guitarras Epiphone y los pianos Wurlitzer.

La compañía ya debió vender otras marcas secundarias por las que se endeudó onerosamente al adquirirlas. También ha empezado a liquidar su unidad Gibson Innovations que incluye audífonos, amplificadores y otros accesorios electrónicos.

Innumerables leyendas de la música han sido fieles a la marca Gibson: Cuando falleció Chuck Berry, fue sepultado con su famosa Gibson color cereza. David Bowie tocó una Gibson L4 modelo 1989 cuando estaba en el grupo Tin Machine. Slash y su Gibson Les Paul son prácticamente inseparables.

“Es una de las marcas más conocidas en todo el planeta”, declaró George Gruhn de Gruhn Guitars, una famosa tienda de guitarras antiguas.

Gibson goza de la mayor participación de mercado en cuanto a guitarras de alta gama. Vende más de 170,000 guitarras al año en más de 80 países, incluso más de 40% de todas las guitarras eléctricas de precios superiores a los 2,000 dólares, según los documentos financieros.

“La marca y la reputación de la empresa como fabricante de guitarras está algo empañada, pero no ha muerto”, manifestó Gruhn.

Una cantidad innumerable de legendarios guitarristas han usado guitarras Gibson, entre ellos B.B. King, Eric Clapton, Jimmy Page, Duane Allman y Slash. (Con información de AP)