México está lejos de un Premio Nobel de Física, porque a los proyectos que se les está dando este reconocimiento les invierten miles de millones de dólares, dijo en entrevista Arturo Menchaca Rocha, exdirector del Instituto de Física de la UNAM (IFUNAM).

La física y la ciencia en general en México es bastante joven. Cumplir 75 años suena como mucho, pero en realidad cuando uno lo piensa y comparamos al país con Inglaterra, vemos la diferencia; Newton ya existía en la edad media , dijo el también expresidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

Entrevistado por la participación que tendrá este jueves en las actividades de celebración para conmemorar el 75 aniversario del IFUNAM, el investigador destacó que celebrar estos años es importante porque hemos evolucionado, pasamos de contar a los físicos con los dedos de las manos a tener 10,000. Hemos crecido 1,000 por ciento .

La física es una ciencia pujante que nació en el Instituto, dijo, y por lo tanto México y la UNAM tienen mucho que celebrar, porque después de más de siete décadas la física mexicana se ve robusta y los mexicanos participamos en muchos proyectos.

CHILE DE TODOS LOS MOLES

En el Instituto de Física, y en general en todos los centros que han derivado de esta institución, hoy se vinculan con prácticamente todos los temas modernos, en todos aquellos temas de vanguardia en otros países nosotros también tenemos expertos, claro, en su propia escala y con un financiamiento limitado , comentó.

México no tiene Premios Nobel que hayan salido desde sus investigaciones en México. Si a su mente llega el doctor Mario Molina (Premio Nobel de Química 1995), no hay que olvidar que tuvo que irse del país para conseguir ese reconocimiento , señaló Menchaca.

En general, aseguró, no se ha invertido lo suficiente en la ciencia como para llegar a ese tipo de reconocimientos, pues la ciencia es un quehacer costoso, pero necesario para generar el conocimiento básico que se requiere para una independencia tecnológica.

Lo que es cierto es que hay mexicanos que participamos en proyectos internacionales, pero es difícil que nuestra colaboración vaya a dar un Premio Nobel; pero al menos estamos ahí , explicó.

Sobre los retos de la física mexicana, Arturo Menchaca comentó que éstos están relacionados con su vinculación con el resto de la sociedad: en general la ciencia que se hace en el país es de buena calidad, pero se ha creado un poco aislada de las aplicaciones. Eso ha hecho que tenga una excelencia académica indudable, pero que tenga poco impacto social .

Ya se empieza a ver que hay físicos que se meten en el descubrimiento de materiales, en desarrollo de técnicas en la medicina y se empiezan a ver físicos por todas partes.

Pero esto se tiene que fomentar. En los próximos 75 años debemos encontrar a la física ya integrada con el resto de las disciplinas, en una interdisciplina y con un impacto social importante, más que intentar llegar a un Premio Nobel; eso ya vendrá cuando se hagan contribuciones que verdaderamente cambien a la humanidad , concluyó.

elizabeth.ruiz@eleconomista.mx