Con el objetivo de recordar a quien es considerado uno de los 17 sabios del fin del Milenio, el escritor, lingüista y académico Ernesto de la Peña, se llevará a cabo una sesión especial, el próximo martes en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

En la actividad, titulada Ernesto para intrusos: la obra poética y prosa de Ernesto de la Peña , participarán Jorge F. Hernández, Paulina Lavista y Vicente Quirarte, quienes -moderados por Héctor Orestes Aguilar- reflexionarán sobre la faceta como poeta y prosista de uno de los más relevantes eruditos que ha dado México.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), De la Peña logró atraer una gran cantidad de adeptos, pues comúnmente compartía sus conocimientos sobre los evangelios bíblicos que tradujo del griego y su estudio acerca del Quijote, entre otros temas que dominó.

F. Hernández indicó que el catedrático de religiones orientales, literatura griega y de la Biblia , motivó a muchas personas a que se acercasen a las bellas artes.

Cuando él hablaba de los evangelios y de la filosofía clásica o cuando comentaba acerca de ópera, pareciera como si estuviéramos sentados en la butaca al lado de un ensayo, lograba contagiarte el fervor por la obra de la que hablaba , recordó.

En este sentido, expuso: El Premio Internacional Menéndez Pelayo 2012 fue un erudito sin pedantería, contagiaba el placer por el saber .

Ernesto de la Peña nació el 21 de noviembre de 1927 y falleció apenas hace dos años, el 10 de septiembre de 2012.

A lo largo de su vida destacó por ser un experto en diferentes lenguas, capaz de entender más de 30 diferentes: griego, sánscrito, hebreo, el viejo eslavónico, arameo, siriaco, provenzal, árabe, etíope, búlgaro, acadio, ruso, húngaro y escandinavo, por mencionar algunas.

Además de su labor como traductor se desempeñó como narrador, ensayista y poeta, y estudió Letras Clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Lingüística Indoeuropea, Griego, Latín, Hebreo, Sánscrito y otras lenguas.

Fue catedrático de religiones orientales, literatura griega y Biblia en el Instituto Helénico y de técnica de la traducción y de lengua alemana en el Instituto de Intérpretes y Traductores.

El también miembro de Número de la Academia Mexicana de la Lengua, desde 1993, y del Sistema Nacional de Creadores de Artes, desde 1994, tradujo algunos textos de Anaxágoras, Hipócrates, Rilke, Nerval, Mallarmé, Valéry, Ginsberg y T. S. Eliot.

Entre los reconocimientos que obtuvo figuran: el Premio Xavier Villaurrutia 1988, por Las estratagemas de Dios ; Premio Nacional de las Ciencias y Artes 2003, y la Medalla de Oro 2007, otorgada por Bellas Artes.

Así como el Premio Alfonso Reyes 2008; la Medalla Mozart 2012, otorgada por la Embajada de Austria en México, y la Medalla Belisario Domínguez 2012 (post mortem).

Entre sus publicaciones destacan los cuentos: Las estratagemas de Dios (1998) y Las máquinas espirituales (1991); los ensayos: El centro sin orillas (1997); La rosa transfigurada (1999), y Castillos para Homero (2009).

Además de las novelas El indeleble caso de Borelli (1991), y los poemarios Mineralogía para intrusos (1993) y Palabras para el desencuentro (2005), entre otras importantes publicaciones.