Gracias a la UNAM y al apoyo de Efiteatro, la puesta en escena Memorial se encuentra de nuevo en temporada en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario, todos los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 horas y domingos a las 6 de la tarde. La temporada terminará hasta el 22 de abril.

La obra escrita y dirigida por Alberto Villareal surge en el 2014 durante la residencia del autor en la Shanghai Writers Association y es desarrollada posteriormente gracias al Sistema Nacional de Creadores de Arte. El proceso de ensayo y preparación se realizó entre 2015 y 2017 bajo el auspicio de Teatro UNAM.

Memorial trata sobre los problemas que ha traído lo que el autor considera es el fin del humanismo, una vez iniciada la era tecnológica en la que vivimos donde “los algoritmos serán más importantes que cualquier fe, política o ética”.

Ante lo anterior, Villarreal se pregunta: ¿Seguirá existiendo la familia y seguirá siendo ella el origen de la tragedia? ¿Es el momento en que nuestra especie debe entregar el mundo a las máquinas y a la inteligencia artificial? ¿Las versiones del ser persona han caducado y debemos crear otras? Para el creador, de la obra, algo está cambiando radicalmente y es muy pronto para identificar qué es.

Mauricio Davison, uno de los actores que protagonizan la obra, nos habla un poco sobre el proyecto y sobre su personaje: “(Este Memorial) guarda la vieja tradición de la raza, de los hombres, del culto militar y el honor bélico. Las tradiciones de la violencia, en este caso. Sería a groso modo el pensamiento del personaje principal.

El protagonista de la obra es un hombre que vive de las guerras, de los exterminios, que ve la sangre como una inversión económica. Existe un odio y una agresividad profunda a la clase obrera, al pobre… un desprecio que se parece mucho a los personajes que conocemos en América Latina.

Como te digo, mi personaje es violento, agresivo pero lo he tratado de cubrir con sentido del humor, con una cierta simpatía para que no sea tan dificultoso el mensaje de agresividad de este hombre”.

“El tema de la obra que más llama la atención es que…mi hija es un personaje especial, que está en función de lo que yo diga, hable o escriba, y no tiene pensamiento propio, aparentemente, entonces es una especie de creación diabólica del padre. Más no puedo contar, porque te contaría la trama de la obra”, nos dice el actor.

Para Davidson, el uso que hace Villarreal del espacio es muy importante porque la escenografía va creando diferentes ambientes a medida que pasan las escenas: “diferentes iluminaciones, diferente música y va creando un espectro actoral diferente, es muy agradable visualmente, la gente joven que ha venido se ha divertido mucho y se ha sentido muy halagada por la propuesta escénica. Lo actoral es siempre dentro de un naturalismo que trabaja el maestro Villarreal, un naturalismo agresivo en cuanto a la actuación y pienso que ha dado un buen resultado”.

Por último, el veterano actor nos comenta que se encuentra contento por trabajar con un director joven: “Yo soy alumno de Juan José Gurrola. Comencé con él en 1964, y gran parte de mi trabajo teatral ha sido con el maestro Gurrola que ya no está con nosotros”.

Complementan el elenco los actores Mario Balandra, Esmirna Barrios, Beatriz Luna y Alberto Santiago. Adicionalmente al diseño del espacio por el autor y director, los principales creativos de la obra son tres: la misma Barrios, quien se ha encargado del diseño de arte (vestuario, el maquillaje, la peluquería) y ha dirigido los procesos de construcción y ambientación de los elementos escenográficos más importantes de la obra; Iván Cervantes quien resolvió las exigencias del director en relación a la escenografía con motores, neumática y electrónica, y Miguel Hernández quien construyó una dispositivo sonoro con atmósferas envolventes.

@faustoponce